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Cayó el serbio responsable de la mayor matanza desde la II Guerra
Las fosas comunes de Srebrenica (Bosnia) llegaron a albergar más de 8.300 personas asesinadas por órdenes del serbio Ratko Mladic.
Su captura y extradición al Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) era una condición crucial para que Serbia pudiera convertirse este año en candidato a la Unión Europea (ver aparte).
«Hoy hemos concluido un difícil período de nuestra historia reciente, hemos quitado la mancha de los ciudadanos de Serbia y miembros del pueblo serbio dondequiera que vivan», manifestó a la prensa el presidente serbio, Boris Tadic.
«Hemos dado vuelta una página de la historia y hemos abierto la posibilidad de un trabajo conjunto en la región para la reconciliación y la creación de una sociedad mejor y más próspera en el sureste de Europa», añadió. «Ahora están abiertas todas las puertas» para el ingreso de Serbia a la UE, anticipó.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo que se trató de «un día importante para las víctimas y para la Justicia». En el mismo sentido se expresaron los principales líderes mundiales.
Los detalles de la captura no se comunicaron inicialmente, aunque se supo luego que la llevó a cabo el servicio de inteligencia serbio BIA y agentes especiales encargados de la búsqueda de los acusados serbios de crímenes de guerra.
El arresto se produjo en el pueblo de Lazarevo, cerca de la localidad de Zrenjanin, unos 80 kilómetros al norte de Belgrado, supuestamente en la casa de unos parientes de Mladic, donde se escondía bajo el nombre falso de Milorad Komadic.
El excomandante militar de los serbios de Bosnia no se opuso a su arresto, no iba disfrazado ni llevaba barba, como fue el caso del exlíder político serbobosnio Radovan Karadzic, capturado en julio de 2008 en Belgrado.
Los medios comentaron que estaba muy envejecido, que su estado de salud es precario y que apenas puede mover un brazo a consecuencia de una enfermedad.
El proceso de extradición de Mladic al TPIY de La Haya podría durar una semana, según las leyes serbias.
Mladic fue conducido a un tribunal belgradense para su interrogatorio, antes de que formalizaran los cargos en su contra.
El presidente Tadic aseguró que la captura de Mladic no desestabilizará al país balcánico, aunque la Policía anunció que aumentará la seguridad en Belgrado y otras ciudades en previsión de desórdenes promovidos por grupos ultranacionalistas.
Hace tres años, la detención de Karadzic, hoy procesado ante el TPIY, levantó en Serbia varias protestas, algunas violentas.
En Bosnia, una de las cinco repúblicas de la antigua Yugoslavia, hoy desmembrada, y donde se produjeron los crímenes de los que se acusa a Mladic -con más de 18.000 muertos-, la noticia fue recibida con gran satisfacción.
«La detención prueba que las autoridades de Serbia todo este tiempo sabían dónde se encontraba» Mladic, declaró Zeljko Komsic, miembro croata de la presidencia tripartita bosnia.
La asociación Madres de Srebrenica aplaudió su captura.
«Estoy conmocionada y feliz. Nosotras, las madres, esperamos esto durante mucho tiempo. Lástima que no se haya producido antes, ya que muchas madres murieron mientras esperaban esta captura», dijo Hatidza Mehmedovic.
Más cautelosas fueron las autoridades de la República Serbia de Bosnia, que tras los Acuerdos de Dayton (EE.UU.) de 1995, forma con la Federación Croata-Musulmana el nuevo Estado bosnio.
Anton Kasipovic, vicepresidente del Gobierno serbobosnio, se limitó a decir que todos los acusados de crímenes de guerra deben comparecer ante los tribunales competentes.
Agencias EFE, Reuters y AFP


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