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Cayó Ottavis y disputa por sillón arrancó con gritos y manotazos
Fernando “Chino” Navarro y Andrés Larroque
El martes, como contó ayer este diario, Ottavis presentó su renuncia a la jefatura de la bancada. Lo hizo ante Jorge Sarghini, el massismo que preside la Cámara. En paralelo, sus empleados empezaron la mudanza para vaciar despachos y retirar sus bártulos. Ayer, notificados, casi todos los diputados -entre los que hubo acuerdo general para desplazar a Ottavis- se juntaron para intentar elegir un nuevo jefe.
El nombre que se mencionó fue el de Juan José Mussi, exintendente de Berazategui. Se lo planteó en la mesa, pero cuando se contaron las manos no juntaba las suficientes. "Me expusieron", dijo, perplejo, Mussi, a quien le habían dicho que estaban los votos para bendecirlo.
Ahí empezó la otra reunión, el tramo físico. Al comprobrar el fracaso del acuerdo, Andrés Quinteros resopló: "Al final, lo sacamos al Petiso y mirá cómo estamos".
-¿Qué decis? Si ustedes le hicieron de todo para voltearlo- saltó Aníbal Regueiro, exintendente de Presidente Perón y agregó una maldición. Quinteros respondió y Regueiro, sobreexcitado, empezó a los manotazos. Walter Abarca, que estaba en silencio, intervino para frenarlo y en el tumuldo Mariano San Pedro ligó un manotazo. Entre los empujones, la notebook de Marcelo Feliú se estrelló contra el piso.
César Valicente, camporista que reporta a Andrés "Cuervo" Larroque y Santiago Révora, primo de "Wado" de Pedro, hicieron causa común para atribuirle la crisis del bloque a los manejos y comportamientos de Ottavis. Ante eso, Fernando "Chino" Navarro, del Movimiento Evita perdió su habitual calma y levantó la voz: "Qué hablan ustedes si trajeron al bloque la interna de La Cámpora para voltearlo a José. Aprendan a hacer política".
Regueiro, defensor de Ottavis, también le pasó factura a Horacio González. "El Petiso se cubrió todos estos años y vos le soltás la mano así, lo apuró al diputado de Ituzaingó. En un segundo round, más tarde, en otro despacho, Navarro se agarró feo con Valicenti, a quien atribuyó ser el ariete de Larroque para debilitar a Ottavis. A ese sector de La Cámpora le atribuyen el haber criticado duramente ante los Kirchner a Ottavis por su noviazgo con Victoria Xipolitakis.
Ayer, en La Plata, se hablaba de una fractura explícita del bloque. Por un lado, quedarían unos 20 legisladores de distintos grupos mientras que por otro quedarían La Cámpora, con algo más de una docena.
Brotan, sin embargo, otros matices: el sector de Horacio González, pro acuerdo con María Eugenia Vidal, podría escindirse y aunque lo niegen, la situación interna de La Cámpora se vuelve, por momentos, insostenible lo que podría precipitar una fractura en el bloque.

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