- ámbito
- Edición Impresa
Caza de brujas en China contra la minoría uigur
Mujeres uigures protestan en Urumqi por la represión y las detenciones de miles de hombres de la etnia minoritaria.
Paralelamente, alborotados por los informes oficiales que acusan a un grupo de uigures de haber matado a ciudadanos han, los chinos salieron ayer a la calle para hacer justicia por mano propia en al-go parecido a la «caza del uigur».
Una joven de esta minoría que vive en la zona de Pekín señaló que no se atrevía a salir de su departamento dada la violencia de las patrullas callejeras.
A pesar de las drásticas medidas de seguridad, una multitud de alrededor de 10.000 personas marchó por Urumqi portando armas improvisadas, como palos, cadenas y machetes. «Los uigures vinieron a nuestro sector para romper cosas y ahora nosotros vamos a golpearlos a ellos», dijo uno de los manifestantes.
La comunidad internacional llamó a las autoridades a la moderación para prevenir nuevos motines. «Pido a los líderes civiles uigures y han, así como a las autoridades chinas a todos los niveles, una gran moderación para evitar más violencia y pérdida de vidas humanas», afirmó la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay.
La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, exhortó por su parte al diálogo entre China y su población uigur y deploró la violencia en la región. «Los actos de violencia y los intentos por exacerbar aún más las tensiones étnicas deben ser rechazados», indicó. «El Gobierno chino debe tomar las medidas necesarias para asegurar que el derecho a la expresión pacífica es protegido», añadió.
Inquietud
La Unión Europea también expresó «su gran inquietud» por la situación y «llamó a la moderación de todas las partes» para «resolver la situación de forma pacífica».
Intensificando las medidas para intentar controlar los disturbios, las autoridades chinas confirmaron ayer que cortaron el acceso a internet en algunos sectores de Urumqi, donde viven dos millones personas, indicó la prensa estatal.
Muchos de los casi 8,3 millones de uigures, musulmanes de la familia de lenguas turcas, a los que Pekín acusa de luchar por la independencia de Xinjiang, afirman sufrir una persecución política, cultural y religiosa.
Agencias EFE, AFP y ANSA


Dejá tu comentario