19 de diciembre 2012 - 00:00

Cede Obama y acepta limitar acceso a fusiles de guerra

Las escuelas reabrieron ayer sus puertas en Newtown. Familias con niños fueron acompañados por policías a su llegada a los colegios.
Las escuelas reabrieron ayer sus puertas en Newtown. Familias con niños fueron acompañados por policías a su llegada a los colegios.
Newtown - Sometido a una intensa presión después de la masacre de niños en Newtown, Barack Obama dio su respaldo ayer a un proyecto de ley para reintroducir una prohibición a la tenencia de armas de asalto (fusiles de guerra) en Estados Unidos.

El vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que Obama apoyará la iniciativa propuesta por la senadora demócrata Dianne Feinstein para prohibir la tenencia de ciertas armas semiautomáticas con cargadores removibles.

El debate sobre esta cuestión resurgió luego de la masacre del viernes pasado en Newtown, Connecticut (noreste de EE.UU.), donde un joven mató a su madre en su domicilio y luego se dirigió a la escuela primaria Sandy Hook en un raid que se saldó con 20 niños y seis adultos muertos, además del agresor.

En una ceremonia religiosa el domingo, Obama prometió abordar una política de control de armas, luego de que el tema pasara sin modificaciones durante el primer mandato. Importantes dirigentes demócratas, como el senador por Nevada Harry Reid, son miembros de la influyente Asociación Nacional del Rifle.

«La gente ha hablado sobre los cargadores de municiones de alta capacidad, por ejemplo, y eso es algo que ciertamente él estaría interesado en estudiar», agregó Carney.

Obama habló además con el senador demócrata Joe Manchin, de Virginia Occidental, defensor de los derechos a tener armas, quien ahora se declaró abierto a estudiar el tema.

«El está animado, debería decirlo, por lo que todos hemos escuchado de parte de algunos miembros del Congreso que por largo tiempo se han opuesto a las medidas de control de armas, medidas de control de armas de sentido común como la prohibición a las armas de asalto y similares», dijo Carney.

El lunes, Obama se reunió con funcionarios de alto rango del Gobierno, incluido el vicepresidente, Joe Biden; el secretario de Educación, Arne Duncan; el fiscal general, Eric Holder; y la secretaria de Salud y Servicios Humanos, Kathleen Sebelius, para tratar el tema.

Estados Unidos ha sufrido una epidemia de violencia armada en las últimas tres décadas, incluyendo 62 incidentes de tiroteos masivos desde 1982, la mayoría de ellos con armas semiautomáticas o fusiles de mano comprados legalmente.

Según un sondeo difundido por CBS ayer, el 57% de los estadounidenses está a favor de una ley más rigurosa sobre tenencia de armas. De todos modos, la mitad piensa que una legislación más estricta no hubiese impedido la matanza de Sandy Hook.

Por su parte, decenas de familiares de víctimas de masacres se reunieron ante el Congreso de Estados Unidos para expresar que ya hubo «suficientes» masacres en este país y pidieron a los políticos «detener el baño de sangre».

Por iniciativa de la Asociación por el Control de Armas de la Campaña Brady para Prevenir la Violencia con Armas de Fuego, las familias de las víctimas de los escandalosos y trágicos tiroteos de Virginia Tech, Aurora y Columbine presentaron a la prensa una carta abierta a la Casa Blanca y a los legisladores en la que piden una «acción rápida» para prevenir nuevos incidentes.

«La ley de armas debe cambiar inmediatamente», dijo ante la prensa el presidente de la asociación, Dan Gross.

Agencias AFP y Reuters, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario