Cenizas: hay centros de esquí vacíos y otros casi colmados

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La temporada invernal en el país parecía peligrar con la aparición de las cenizas volcánicas en la Patagonia. Sin embargo, no todos los centros de esquí se vieron afectados. La mudanza de turistas que prefirieron no viajar a Río Negro o a Neuquén -donde el nivel de reservas es mucho menor que el histórico en esta época- fue positiva para otros sitios, como Mendoza y Ushuaia, donde el esperan una cantidad de turistas mayor o igual a la de otros años.

Las Leñas:

Abrió la temporada el 4 de julio luego de recibir el 1 una gran nevada. Durante la semana pasada, la ocupación alcanzó el 90% y la perspectiva para esta segunda semana es muy buena. «Superó nuestras expectativas», afirmó Fernando Passero, coordinador de la actividad de montaña del valle de Las Leñas, quien explicó que lo llamativo fue el nivel de actividad durante la primera semana de la temporada. El experto lo atribuyó al nuevo sistema de prevención de avalanchas, a la inversión realizada en el último año y a nuevas actividades, como trineos de perros y motos de nieve en este centro esquí.

La Hoya:

Este centro de esquí, ubicado en Esquel, Chubut, sí se vio afectado por las cenizas, a pesar de que éstas no llegaron allí. «La temporada se atrasó porque por las cenizas no hubo vuelos», explicó Lucía, encargada de Las Bayas Hotel. Sin embargo, se muestran optimistas, ya que ya recibieron nieve y entre hoy y mañana abre el cerro. «Hay menos reservas que el año pasado, estamos al 50% de ocupación, pero esperamos alcanzar el 100%. Tuvimos muchas consultas, pero no muchas reservas. Creemos que va a mejorar», agregó. La Hoya, además, tuvo reservas de turistas que solían ir a Bariloche o a Neuquén, pero este año optaron por no hacerlo.

Cerro Castor:

Casi en el «fin del mundo», este cerro en la ciudad fueguina de Ushuaia no sufrió las consecuencias de las cenizas, pero no logra conseguir una ocupación superior al 50% en esta época del año por los pocos vuelos que llegan allí. La temporada comenzó el 1 de julio con todos los medios de elevación y pistas habilitadas. Las reservas en los vuelos están agotadas hasta el 30 de julio, pero no así las plazas, ya que con los cinco aviones diarios y siete los fines de semana no logran llenar los hoteles. «Estamos a full para lo que estamos acostumbrados. El poder adquisitivo de los visitantes es alto y algunas personas con pasajes a Río Negro o a Neuquén lo cambiaron para venir aquí», afirmó Alberto Rojas, de la comercializadora Infodeushuaia, quien detalló que en la zona hay nieve hasta el 10 de octubre, lo que la convierte en la temporada de esquí más larga de Sudamérica.

Cerro Catedral:

El centro más popular del país es uno de los más afectados, con un 40% de reservas, donde usualmente llegan al 90% o al 100% en los meses de julio y agosto, según calcularon en el Charming Luxury Lodge & Private Spa de Bariloche. A esto se suma que aún no abrió el cerro, pero se espera su apertura para esta semana. «Se ofrecen alternativas para llegar, como vuelos a Esquel, y después llegar por vía terrestre, pero no a todos les gusta», aseveró Diego Serra de este establecimiento, quien describió que «en esta época Bariloche solía estar lleno de gente, pero este año se puede caminar tranquilamente por las calles».

Cerro Bayo:

La situación en Villa La Angostura es «un desastre», aseguran desde allí. Los hoteles están cerrados y aún no ha caído suficiente nieve como para abrir el cerro. Las calles continúan sucias; y la zona, en alerta roja por las cenizas volcánicas. La temporada está prácticamente perdida y sólo un milagro podría cambiar la situación, explican miembros del sector turístico.

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