Entre los 477 presos palestinos liberados ayer figuran unos 280 condenados a cadena perpetua por su implicación en atentados en los que murieron centenares de israelíes. Éstos son los más notorios:
Naser Yataima, de 34 años y oriundo de la ciudad cisjordana de Tulkarem. Condenado a 29 cadenas perpetuas por la muerte de otras tantas víctimas civiles en el ataque suicida contra el Hotel Park de Netanya en la Pascua judía de 2002.
Walid Abdel-Hadi Anajas, 31 años y natural de Ramala. Condenado a 36 cadenas perpetuas por varios ataques, incluido el atentado con bomba contra el Café Moment en Jerusalén, en el que doce civiles murieron y medio centenar resultó herido en 2002.
Tamimi Aref Ahlam, jordano de 31 años. Condenado a 16 cadenas perpetuas por su implicación en atentados suicidas, incluido el ataque contra el restorán Sbarro en Jerusalén en 2001 en el que murieron 16 personas.
Kris al Bandak, 32 años, de Belén. Condenado a cuatro cadenas perpetuas por matar a dos israelíes y herir de gravedad a otro.
Musab Hashlemon. Condenado a 17 penas perpetuas por enviar a dos suicidas a inmolarse en un autobús en Beersheva en un atentado en el que murieron 16 civiles en 2004.
Ibrahim Jundiya, de 27 años y de Belén. Cumple 12 perpetuas.
Fadi Mohamed Al Jabaa, condenado a 18 penas de por vida.
Mazen Muhammad Faqha, de Naplusa, 32 años. Condenado a nueve cadenas perpetuas por planificar el atentado de 2002 contra un autobús cerca de Safed (norte de Israel) en el que murieron nueve pasajeros y cuatro decenas fueron heridos.
Ayad Musa Salem Abayat. Condenado por integrar un grupo responsable de la muerte de dos militares israelíes y colaborar con la célula responsable de la muerte de una civil en marzo de 2003, actos por los que fue condenado a tres cadenas perpetuas.
Yusuf Dhib Hamed Abu Aadi. Condenado a cadena perpetua por el apuñalamiento de un soldado en el puesto de control militar de Kalandia en 2005.
Fathi (foto) y Nael Barguti, de 57 y 54 años, primos de la aldea palestina de Kobar, arrestados en 1978 por pertenencia a una célula responsable del secuestro y asesinato de un israelí. Ambos cumplen cadena perpetua por esa acción.
Abdul Hadi Goneim, de 46 años y natural de Gaza. Responsable de la muerte de 23 israelíes al estrellar un autobús en 1989 en las inmediaciones de Jerusalén, ataque en el que resultó gravemente herido y que lo dejó postrado de por vida en una silla de ruedas.
Mohamed Sharatha, de 54 años y natural del campo de refugiados de Yabalia en Gaza. Arrestado en 1989 y condenado a tres cadenas perpetuas por el secuestro y asesinato de dos soldados israelíes, Avi Saportas e Ilán Sadón, a finales de la primera «intifada».
Agencia EFE
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