27 de junio 2014 - 00:00

Cerró Moyano suba del 33% (Gobierno dice que es el 26%)

Hugo Moyano y Carlos Tomada
Hugo Moyano y Carlos Tomada
 El gremio de Camioneros, que lidera el opositor Hugo Moyano, pactó con los empleadores de esa actividad una suba salarial del 33% en tres cuotas no acumulativas entre sí para los próximos doce meses, lo que disipó las amenazas de paros sorpresivos e incluso de una huelga general de 48 horas. En la disputa que mantiene el jefe sindical con el Gobierno, el acuerdo representa un empate: Moyano podrá jactarse de haber conseguido uno de los aumentos nominales más altos de la actual ronda de paritarias, mientras que los funcionarios estimaron en el 26% el impacto real de la mejora en los bolsillos de los choferes.

El acuerdo fue alcanzado en una negociación mano a mano entre el gremialista y Daniel Indart, presidente de la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), la principal cámara patronal. Ambos dirigentes se reunieron el miércoles y hablaron por teléfono en varias ocasiones, y terminaron de definir los aspectos centrales de la paritaria ayer por la mañana. Las partes irán el lunes al Ministerio de Trabajo con el entendimiento firmado para pedir su homologación.

El reclamo original del sindicato fue por una suba del 40% y por un ajuste del 20% en varios ítems adicionales del convenio. Esta misma semana el gremio había arrancado con un paro sorpresivo en el transporte de caudales entre los bancos, y con advertencias de una extensión de las medidas de fuerza en caso de no haber acuerdo.

De ambos lados informaron que en julio habrá un primer incremento del 18%, y que le seguirá otro del 8% en noviembre y uno más del 7% en marzo del año que viene. Las cuotas serán no acumulativas, es decir en todos los casos sobre la base del salario actual de los camioneros. Esa condición llevó a la cartera laboral a estimar en el 26% el impacto real anualizado del ajuste, más en línea con los acuerdos paritarios de principios de año firmados a gusto del Gobierno.

En Fadeeac dijeron que la suba escalonada fue el único ítem del entendimiento, y que también se llegó a un acuerdo para no modificar por un año las condiciones de trabajo, a excepción de la rama de transporte de "residuos patológicos", la de más reciente incorporación al convenio colectivo. En el gremio, en cambio, avisaron que también se pactó mantener un bono anual (pagadero en general a fin de año) "de entre 3.000 y 4.000 pesos" y un adicional "en el transporte de glucosa, derivados y tolvas" equivalente a 4.700 pesos.

Colaboradores de Moyano dijeron esperar alguna objeción del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, por haber cerrado la paritaria con un número de incremento superior al promedio. Desde la cartera laboral, sin embargo, replicaron con su propio cálculo sobre efecto de bolsillo de la suba y aclararon, además, que los únicos acuerdos que se impugnarán serán los que involucren el pago de sumas fijas no remunerativas durante varios meses. En esa línea, cerca de Tomada explicaron que la paritaria del gremio de Alimentación podría no ser homologada, lo que le restaría valor legal y, por lo tanto, obligaría a su renegociación.

Más allá del constante enfrentamiento con el líder camionero y la CGT opositora, en el Gobierno analizaban ayer con alivio el acuerdo de los choferes y, a partir de su firma, daban por virtualmente cerrada la ronda salarial de este año. Esta semana también hubo un acuerdo con los cuatro gremios ferroviarios, que cerraron un aumento del 28% con adicionales que, según los dirigentes del sector, llevará esa suba a un rango superior al 31% en términos de impacto real. Ese acuerdo involucró a sindicatos aliados al Ejecutivo, como la Unión Ferroviaria, y a otros opositores como La Fraternidad (maquinistas) y los señaleros de ASFA.

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