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CGT oficial se queja de demoras en cambios al impuesto a sueldos
Antonio Caló, Juan Manuel Abal Medina
Se trata de la denominada «mesa chica» que integra un puñado de dirigentes de los tres sectores de la nueva CGT: los «gordos», los «independientes» y los exaliados de Hugo Moyano. El encuentro será desde las 11 en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). El sigilo de los llamados tiene que ver con los últimos diálogos que los dirigentes dijeron haber mantenido con técnicos del Gobierno.
Como informó este diario, en la CGT oficialista creció el malestar en las últimas semanas por la falta de definiciones oficiales, a pesar de haberse multiplicado los gestos de diálogo con encuentros a todo nivel. Tras ser recibidos por Cristina de Kirchner el mes pasado, poco después de la constitución de la nueva central, los gremialistas tuvieron audiencias con el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y con la superintendente de Servicios de Salud, Liliana Korenfeld.
De ambos encuentros los dirigentes se llevaron apenas promesas. La más concreta fue la de Korenfeld, que aceptó suspender los efectos de una resolución que ponía un cepo mayor al actual sobre los fondos que el Estado les adeuda a las obras sociales. En tanto que Abal Medina, según los propios sindicalistas, se comprometió a darles una respuesta por Ganancias en un plazo de 15 a 20 días, que ya fue superado.
Ausentes
La demora fue analizada el martes en una reunión del Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), en el gremio de los colectiveros (UTA). Del encuentro no participó su principal referente, el taxista Omar Viviani. Pero tampoco lo hizo Caló ni Horacio Ghilini (docentes privados, SADOP). Cuatro dirigentes le contaron a este diario que ambos se ausentaron para participar de una negociación con funcionarios de la AFIP. En el organismo recaudador desmintieron cualquier contacto ese día con los gremialistas.
En la CGT oficialista analizaban dos escenarios: en el más optimista, el Gobierno cumpliría su promesa de aplicar un mecanismo que permitiera mitigar el impacto de Ganancias en lo sueldos de fin de año, sobre todo en el pago del medio aguinaldo. En el otro, Cristina de Kirchner optaría por diferir cualquier respuesta sobre el gravamen e incluso sobre los recursos de las obras sociales hasta 2013. Frente a esta opción, buena parte de los gremios de la nueva CGT advirtieron que impulsarán medidas de fuerza.


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