La CGT reanudó su agenda de encuentros sectoriales con la mirada puesta en dos objetivos: por un lado, en lo inmediato, reforzar la demanda por el bono de fin de año y darles a los gremios que la integran un marco de mayor firmeza para negociarlo. Por otro, la central obrera buscará limitar los márgenes del Gobierno para la apertura de importaciones.
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Con ambos propósitos el triunvirato de líderes, Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, aplicó la misma lógica de acumulación política de las semanas previas a las reuniones con el Gobierno que dieron como resultado un acuerdo tripartito, con cámaras empresariales, para dar pie al debate de los bonos en cada sector. Y, aunque no representa para el Ejecutivo una amenaza de acciones directas en el corto plazo, la estrategia apunta a llamar la atención sobre los funcionarios.
Ayer la central obrera puso la mira en el incremento de las importaciones. Recibió a diputados de la Comisión de Industria y hoy emitirá una comunicación para advertir sobre las consecuencias de ese proceso y de la necesidad de mantener el consumo interno como motor de la economía. Asistieron a la sede de la CGT el presidente de ese cuerpo de Diputados, José De Mendiguren, y otros miembros como Axel Kicillof.
"Los asistentes tuvieron un amplio acuerdo en cuanto a la inquietud por la apertura comercial que propicia el Gobierno, con la cual asoma el fantasma de la desocupación y el cierre de fábricas al no poder competir con las importaciones, junto a la declaración de China como economía de mercado", señala una comunicación de la CGT.
Mañana, en tanto, la cúpula de la central volverá a recibir a dirigentes de organizaciones sociales afines como Movimiento Evita, Barrios de Pie, Corriente Clasista y Combativa y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular. En ese caso será otra demostración al Gobierno de la plasticidad de la nueva encarnación de la CGT para establecer acuerdos con sectores de la economía informal y de desocupados, en momentos en que el triunvirato pulsea en público con el Gobierno por la forma de aplicar el bono con una base de 2.000 pesos en la actividad privada.
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