25 de julio 2012 - 00:37

CGT: volvió Caló, sigue en carrera y la oposición retoma su agenda

El líder metalúrgico dijo que no quiso «faltar el respeto» a sus colegas ni a Cristina de Kirchner

Hugo Moyano, Antonio Caló, Omar Viviani, Ricardo Pignanelli
Hugo Moyano, Antonio Caló, Omar Viviani, Ricardo Pignanelli
«Hacía cinco años que no salía de vacaciones. No hubo una falta de respeto». Con esas palabras, el líder metalúrgico Antonio Caló volvió ayer a escena luego de sus ausencias en reuniones del bloque de opositores a Hugo Moyano y, sobre todo, en el encuentro que el sector mantuvo con Cristina de Kirchner la semana pasada. Caló le dijo a este diario que «en la medida que lo quieran los demás compañeros» seguirá como candidato a encabezar la CGT y aseguró que el lunes que viene irá a la reunión convocada por el bloque en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

Ante la ola de especulaciones, el dirigente explicó que un día antes de la reunión en la Casa de Gobierno, que se llevó a cabo el lunes de la semana pasada, salió de vacaciones «sin celular» y sin conocimiento de la convocatoria presidencial. Buscó despejar los rumores al señalar que no se trató «de un lifting ni de un tratamiento para adelgazar» sino simplemente de un viaje al interior del país con su familia.

«No hubo una falta de respeto a mis compañeros ni a la señora» de Kirchner, destacó Caló. Su ausencia levantó sospechas entre los principales sectores que rivalizan con Moyano, los «gordos» de los grandes gremios de servicios y los «independientes», que incluso comenzaron la búsqueda de un dirigente alternativo para reemplazar al metalúrgico como nuevo jefe de la central obrera.

Los elegidos

De hecho, uno de los mencionados, el taxista Omar Viviani, presidirá hoy un encuentro con una nueva agrupación que fundó, en el que medirá posibles adhesiones a su postulación.

La vuelta del metalúrgico llevó algo de alivio a los opositores a Moyano. Hasta ayer, como publicó este diario, estaba en duda el cronograma electoral, que contemplaba la realización de un comité central confederal el 23 de agosto y un congreso de renovación de autoridades el 3 de octubre en el estadio de Obras Sanitarias. Un proceso espejo al que llevó a cabo el camionero y que terminó con su reelección, en Ferro, aunque impugnado por el Ministerio de Trabajo. De todos modos, nadie se animaba a firmar el cumplimiento del cronograma opositor.

Entre quienes sostenían a Caló como principal candidato ayer algunos daban por hecho que se mantendrá en esa posición y otros consideraban que sus últimos traspiés públicos habían sepultado sus aspiraciones. «No me marea ser jefe de la CGT. Lo hago para acompañar a mis pares del sector y siempre y cuando los demás quieran», agregó el líder sindical. Desde la UOM dijeron que el apoyo de la organización se mantuvo intacto a pesar de las especulaciones.

Respiro

El mayor alivio estuvo entre los «independientes» Andrés Rodríguez (estatales, UPCN), Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), máximos promotores de Caló. Entre los «gordos» como Oscar Lescano (Luz y Fuerza), Carlos West Ocampo (Sanidad) y Armando Cavalieri (Comercio) no hubo mayor entusiasmo y plantearon que habrá que esperar para la definición de un candidato.

En público, el jefe de la Asociación Obrera Textil (AOT), Jorge Lobais, llegó a declarar que para el bloque que ahora integra -hasta el mes pasado estuvo junto a Moyano e incluso envió congresales de su gremio a la cumbre de Ferro- «se hace difícil» impulsar a un candidato en medio de los roces entre los sectores internos.

Admitió que muchos de sus pares están «un poquito nerviosos al divino cuete» y sostuvo que «lo peor que puede pasar» es que el sector nomine a un postulante a liderar la CGT «porque lo plantea el Gobierno». Se trata, precisamente, del mote que más incomoda a Caló.

Mientras tanto, otros dirigentes comenzaron a mover sus fichas ante la eventual necesidad de un recambio de candidatos. Viviani encabezará hoy un encuentro del Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), que reúne buena parte de los sindicalistas que hasta el año pasado reportaban a Moyano. Entre ellos, Horacio Ghilini (docentes privados), Omar Maturano (maquinistas, La Fraternidad), Omar Suárez (obreros marítimos, SOMU), Ricardo Frecia (aeronavegantes), Marcos Castro (capitanes de ultramar) y Carlos Barbeito (molineros), junto al líder de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, y al propio Caló.

Aunque nunca hizo públicas sus aspiraciones, los aliados de Viviani esperan sólo una señal para lanzarlo a la pelea por la jefatura de la CGT afín al Gobierno. Alegan que se trata de un candidato que, al igual que Moyano, representa al área del transporte y que participó del sector que confrontó con Carlos Menem en la década del 90. Pero, sobre todo, que tiene buena llegada al Ejecutivo. Incluso, Viviani llegó a jactarse ante sus colegas de contar con la llave para destrabar el envío de fondos a las obras sociales.

Por separado, el líder de los mecánicos del SMATA, Ricardo Pignanelli, visitó ayer a la ministra de Industria, Débora Giorgi. Se trató de un encuentro protocolar para analizar la marcha del sector automotor en el contexto de la crisis internacional, pero de parte del Gobierno pareció un guiño a la idea oficial de sostener a un dirigente de la industria para la jefatura de la CGT.

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