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Charlas de quincho
Los quinchos de hoy, forzosamente, son algo comprimidos por la atención que requirieron las PASO porteñas, pero bien sustanciosos. Comenzamos con un pie santo: la posibilidad de que Francisco, durante su próxima visita a Evo Morales, pise suelo argentino por primera vez desde el inicio de su papado, desde la ciudad fronteriza de Tarija. Seguimos con un almuerzo en Armenia, donde se produjo el inesperado encuentro entre el canciller Timerman y un ídolo de la canción, embanderado de la causa de ese país, Charles Aznavour. Y también le contamos al lector sobre una cena cordobesa en la que Macri se “olvidó” de Ernesto Sanz. Veamos.
De esto y mucho más hablaron algunos argentinos que han frecuentado las oficinas del Papa en Santa Marta y en la secretaría de Estado del Vaticano, como la estrella top Diego Maradona, quien visitó a Francisco el viernes con acompañantes de nota, como el profesor José María del Corral -jefe del proyecto Scholas Occurrentes-, monseñor Marcelo Sánchez Sorondo y, entre otros, Marta Cascales de Moreno, cónyuge del exsecretario de Comercio Guillermo Moreno, a quien el Papa le ha encargado que supervise las cuentas de esa organización que crece y crece, es decir que acumula y acumula más fondos de gobiernos, organizaciones y empresas de todo el mundo. Esta vez Maradona le ofreció al Papa no sólo reclutar jugadores para el segundo partido por la Paz que se hará el 31 de octubre en Roma, a beneficio de las "Scholas", sino también pidió ser el capitán de uno de los equipos y, por cierto, pisar la gramilla. Claro que aceptó el Pontífice, que sabe de escenarios y entiende la función del 10 como llamador de multitudes. Del Carril, además, trabaja en la gira papal, y estuvo con Francisco por lo menos tres veces en la semana porque tiene a su cargo la creación de una sucursal paraguaya de las "Scholas", que se abrirá antes del viaje a ese país, y que motivará una de las concentraciones de jóvenes. Mañana, además, este criollo acompañará al Papa cuando reciba en el salón Paulo VI al secretario de la ONU, quien le trae el acuerdo de la organización para también aportarles a las "Scholas". Para el Gobierno es un tanto a favor, porque el año pasado Francisco le pidió a Cristina que llevase el pedido de adhesión a la asamblea de la ONU y a Ban Ki-moon, algo que ahora cierra en el Vaticano, además, con la presencia del director ejecutivo de la Unicef (agencia de la ONU para la protección de la infancia), Anthony Lake, quien se sumará a la foto con Sánchez Sorondo en el acto de mañana.
Como Héctor Timerman no vuelve al país hasta hoy -estaba en Rusia, pero se demoró en Armenia para participar de los actos por los cien años del genocidio-, no se conocen aún detalles de la delegación que viajará en la primera semana de junio junto con la Presidente al Vaticano, donde almorzará con Francisco como parte de un viaje a Roma que incluye una visita a la FAO y quizás un viaje a Bruselas para una cumbre CELAC-Unión Europea. Esa visita es previa al viaje de julio a la región y al nuevo encuentro con el papa en Nueva York (Asamblea de la ONU) en septiembre. Cristina estaba invitada el viernes en Armenia para la recordación del genocidio, pero entendió que la cuerda no se puede tensar más con Turquía, y eso que le habían preparado un acto de homenaje a Néstor Kirchner por haber promulgado la ley que reconoce formalmente la existencia del genocidio que Turquía niega. Ese viaje a Ereván retrasa el regreso al país del canciller, pero le reportó una viñeta que pocos pueden vivir en el mundo odioso de la política, que fue almorzar junto al cantante franco-armenio Charles Aznavour, cuyo nombre de nacimiento es Shahnourh Varinag Aznavourian, y es un cruzado de la causa de los armenios. El anfitrión del almuerzo del viernes en el palacio presidencial de Ereván, Serge Sarkissian, sentó en su mesa a Vladímir Putin y a François Hollande, y en la mesa de al lado a Timerman y Aznavour, quien recordó en la charla sus viajes a la Argentina y destacó que es uno de los países donde tiene más admiradores. Los acompañaron, entre otros, el empresario argentino Eduardo Eurnekian, quien tiene negocios en el país de sus ascendientes -entre otros, la concesión del aeropuerto de la capital- y viajó a la cabeza de un grupo de herederos armenios, que los hay muchos en la Argentina y dedicados a las más variadas actividades. Tanto que los turcos han atribuido las palabras del papa Francisco contra el genocidio al hecho de que viene de la Argentina, país -según un imaginativo ministro turco- dominado en los negocios y en los medios por la comunidad armenia.
La elección porteña comprometió a otros cuarteles del oficialismo que no se quisieron quedar atrás en la vidriera para aprovechar esa remontada que fue el voto al peronismo en las PASO; una recuperación después de una historia amarga que hasta los dejó sin representante en el Senado. Daniel Scioli cerró la jornada con una visita al comando de Mariano Recalde en el NH de la avenida 9 de Julio, antes de comenzar, pasadas las 0 de hoy, una cena en La Ñata para su familia y pocos amigos por el cumpleaños este lunes de Karina Rabolini, quien no puede festejar hoy por cuestiones de agenda. La primera dama provincial es ya un comando de campaña; estuvo el viernes en Mendoza preparando una visita de Scioli para la semana que viene, y mañana estará en Jujuy para diferenciar apoyos en el oficialismo local ante las picardías de Gerardo Morales de mostrarse con Florencio Randazzo. El ministro del Interior estuvo con el candidato radical en la semana y viajó también a esa provincia, pero eludió más internismos; tanto que suspendió una visita al local de la piquetera Milagro Sala en la capital jujeña después de ver a Eduardo Fellner, argumentando que debía estar en una reunión urgente en Buenos Aires. Antes, el viernes por la tarde, Scioli estuvo con Eduardo Acastello, candidato peronista a la gobernación de Córdoba, en Río Cuarto, después de atender una fiesta infantil en La Ñata por el cumpleaños (2) de su nieta Camila. Con esto despejó las actividades proselitistas de la semana, que incluyeron la participación en un seminario con el economista venezolano Ricardo Hausmann, pero no el almuerzo que le dio un grupo en el Sheraton a este visitante. Para ese condumio quedaron algunos empresarios como Gustavo Grobocopatel, economistas como Eduardo Levy Yeyati, y el presidente del Banco Provincia, Gustavo Marangoni, además de algunos funcionarios, que trataron de sacarle alguna palabra más al invitado, que si es locuaz y didáctico en público, es más que parco en la intimidad. "Eso es porque es físico", comentó un enterado de todo. ¿Físico? Sí, estudió eso, pero habla de economía. Otro sciolista de mita se perdió esta oportunidad gastronómica, pero tenía misión en el exterior: el titular del grupo Bapro, Santiago Montoya, estuvo en los Estados Unidos y se reunió, entre otros, con la directora del Council of the Americas, Susan Segal. En los planes de Scioli antes de las elecciones está hacer giras internacionales; una, de preparación avanzada, es a China. La otra es a los Estados Unidos e incluirá, seguramente, una reunión con empresarios e inversores en el Council.
En la oposición lo más notable ocurrió ayer en la Capital con esperables festejos que siguieron hasta la madrugada de hoy en Asia de Cuba, donde había comprometido espacios el comando de Horacio Rodríguez Larreta -lo mismo había hecho Gabriela Michetti, pero en "Pizza Banana", y suspendió todo. Otros grupos de radicales juntaron leña, como el porteño Rafael Pascual, quien abrió ayer el quincho de su local "Ricardo Balbín" de la esquina de Labardén y Patagones, en Parque Patricios, para un asado de aguante de las primeras bocas de urna. Pascual jugó la carta cobista, pero sigue fiel a la querencia partidaria. La elasticidad de su agenda le permitió ampliar el grupo de invitados de ayer a un conservador como el escribano experto en nostalgias tangueras y política, Felipe Yofre, quien acudió con uno de sus hermanos, el radical Ricardo, quien se sumó a habitués de las peñas de Pascual como el exdiputado Roberto Ábalos, Patricio Carreras, el vicepresidente de Vélez, Julio Baldomar, y exfuncionarios como José María Pazos y Luis Flores Allende. Con Felipe Yofre presente, la mesa les sacó punta a anécdotas de la vieja política que debería recopilar en un libro alguna vez. A los postres le hicieron cantar uno de los tangos más conocidos que ha escrito, "Rubí, que relata, como todos los tangos, mal de amores.
En Córdoba hubo el viernes rispideces entre radicales y macristas, aunque las amortiguaron ante el público, porque la ocasión era la presentación de un acuerdo para que compita por la gobernación la fórmula Oscar Aguad-Héctor Baldassi. Esa exhibición de fuerza estuvo rodeada de incidentes quinchescos que es oportuno registrar aquí. Como que Mauricio Macri llegó la noche del jueves a esa ciudad junto a su enganche, Emilio Monzó, y se fue directamente a la casa de Aguad en el Barrio Jardín para un asado íntimo donde el único radical era el intendente Ramón Mestre; no estaban ni Ernesto Sanz ni Mario Negri, pero sí Luis Juez, el exprecandidato Ercole Felippa, Felipe Lábaque y otros amigos. Fue un encuentro social en el que la ausencia radical funcionó como un veto a ciertas cuestiones, ya que no haberlos invitado era suficiente. Se vieron al día siguiente en el hotel donde se albergó Macri, el Quórum, para el lanzamiento; desde allí viajó el jefe porteño al Chaco. Los radicales de esa mesa se fueron a probar una de las mejores parrillas de la capital cordobesa, la que funciona en el mall Dinosaurio, donde conspiraron Sanz, Negri, Walter Cevallo y, para los cafés, Mestre. Ahí les comunicó el mendocino que lanza desde el 1 de mayo su campaña contra Macri para las PASO, y convinieron también la asistencia el miércoles próximo al acto en homenaje a Alfonsín que le hace una delegación que viene de España; se trata de diputados del Parlamento gallego que traen una réplica de un busto de Alfonsín que hay en Santiago de Compostela, y que será instaurado en un nuevo espacio del Congreso nacional en donde habrá retratos y estatuas de exdiputados que llegaron a la presidencia de la Nación.
Otro que aportó movimiento a los quinchos de la semana fue José Manuel de la Sota, quien convocó a una cena en Parque Norte montada con una estética despojada de los símbolos clásicos del PJ (incluida la música) para un millar de invitados que pagarían hasta $ 20 mil por mesa. Todo como contribución a su campaña. Se distribuyeron en dos salones; en el primero, de pie, el cóctel más bebido que comido por damas bien vestidas, gente venida de Córdoba y también diplomáticos y miembros del Poder Judicial. Un segundo salón estaba armado como para un casamiento, con mesas de 10, con flores y un escenario donde se pasaban los cortos publicitarios del candidato que fue ovacionado por los asistentes, cuando ingresó acompañado por su esposa, alrededor de las 22, y secundado por sus principales Carlos Caserio, "el Zurdo" Montoya y su candidato a gobernador, Schiaretti, quien ocupó con De la Sola la mesa 1. Mucho jaleo al libro del gobernador, animado por el menú de crudities, arrolladitos primavera, lomo con un suflé y papas a la crema, y de postre el discurso con pullas a Mauricio Macri y Scioli, y obvios silencios sobre Sergio Massa.
Vamos a terminar con un chiste breve y fuerte.
La hija llega entusiasmada a su casa, y le dice a la madre:
-¡Mamá, al fin tengo novio!
-¡Qué bien, querida! ¿Y quién es?
-¿Vos te acordás de ese empresario rubio, de ojos celestes, que conocí en un baile de la cámara textil, que después me trajo a casa en su 4 x 4, y que cuando llegamos apareció un negro en la vereda y le robó el celular?
-Sí, claro que me acuerdo. ¿Él es tu novio?
-No, el negro.


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