28 de agosto 2017 - 23:42

Charlas de quincho

Fiesta nacional en embajada de país vecino sirvió para analizar los últimos datos de la economía. Ministro de Economía respira más tranquilo. Se confirman curiosas visitas a legación ecuatoriana en Londres, en las que Argentina fue pionera. Palco en Bombonera sirvió para sumar datos sobre nueva residencia de futbolista. La diplomacia argentina teme por impacto que tendrá en Washington la próxima visita de Barack Obama al país. Veamos.

Festejo. La embajada de Uruguay en Buenos Aires celebró el día nacional de ese país. Hubo cóctel y la visita de Danilo Astori, que sirvió para analizar los buenos datos que aportó la economía argentina la semana pasada.
Festejo. La embajada de Uruguay en Buenos Aires celebró el día nacional de ese país. Hubo cóctel y la visita de Danilo Astori, que sirvió para analizar los buenos datos que aportó la economía argentina la semana pasada.
Viernes en la sede de la Embajada de Uruguay, de Figueroa Alcorta y Ocampo, para celebrar el día nacional del país vecino. Los invitados se sorprendieron en la puerta al ser recibidos por un regimiento de Blandengues, esa antigua formación que en este caso estuvo representada por el cuerpo 19, que custodió el ingreso y luego con fervor algunos entonaron el himno nacional. Entre los presentes estuvieron Danilo Astori, el ministro de Economía uruguayo con su esposa, e invitados habitués de esa legación como Mirtha Legrand, Miguel Schapire, Cristiano Rattazzi y Alejandro Bulgheroni (hijo de Bettina). Entre los brindis y canapés que se vieron luego hubo comentarios sobre la economía argentina y el impacto de los últimos resultados en la otra costa del Río de la Plata. En otros tiempos se bromeaba entre los asistentes. Se afirmaba que cuando Argentina estornudaba Uruguay se resfriaba. Esa afirmación ya no es tan cierta, pero igualmente el derrotero de la economía uruguaya depende en buena medida de lo que suceda en estas costas. De ahí que se celebrara en los corrillos que el país mostrara en julio un crecimiento del 4 % internanual con buenos registros en 14 de los 15 sectores de la economía. Hubo hasta chistes sobre el buen nivel de la carne uruguaya que se exporta a la Argentina después de la destrucción del sector ganadero en el país en la última década y las perspectivas de seguir consumiendo carne importada en el mediano plazo.

En materia de embajadas se confirmó este fin de semana una noticia que Ámbito Financiero reprodujo junto a otros medios internacionales y que provocó, más que nada, alguna curiosidad sentimental en el ambiente político. En la embajada de Ecuador en Londres sigue refugiado con asilo político Julian Assange. Así como se dijo que en 2014 Assange recibía la visita de la ahora exembajadora argentina, Alicia Castro, ahora el refugiado se reunió en la legación ecuatoriana con Pamela Anderson, estrella de Baywach que, algunos retoques mediante, sigue exuberante como siempre. El fundador de WikiLeaks, de todas formas, no tiene demasiado poder para elegir, confinado allí desde el 21 de agosto de 2010 cuando la fiscal sueca Maria HTMljebo ordenó su arresto acusandolo de la violación de Anna Ardin, más allá de la búsqueda que el Gobierno de los Estados Unidos tiene sobre él. Mientras tanto el presidente de Ecuador, Lenin Moreno, que se presumía era el delfín de Rafael Correa, no se sabe por estos días si va a seguir teniendo a Assange bajo la protección ecuatoriana.

El jueves pasado hubo nueva edición del Council of the Americas en la Ciudad de Buenos Aires. El partner de la versión local de ese foro siempre es la Cámara de Comercio, que para alegría de Susan Seagal era presidida por Carlos de la Vega y ahora está comendada por Jorge Di Fiori. Esta vez no pudieron verse tantos representantes del Gobierno. Por ejemplo, hubo entre los asistentes comentarios generales sobre la ausencia del canciller Jorge Faurie y del ministro de Finanzas, Luis Caputo. Pero, a pesar de esas faltas, el evento estuvo colmado de público del mundo económico. Se pudo ver también allí al padre del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, esta vez solo sentado en un sillón de uno de los salones adyacentes. Se especulaba con que no muchos de los presentes lo reconocieron ya que en esta oportunidad concurrió al encuentro "vestido de civil". Como llovía no fue en moto sino en automóvil y al no portar en su mano el clásico casco que lo identifica, pasó casi desapercibido. En los pasillos del foro se habló más sobre el futuro de la economía argentina que en las disertaciones y los debates de los propios paneles. Casi todos los presentes acordaron en que el tiempo que resta hasta las elecciones generales de octubre será más relajado en lo económico que lo que fueron las semanas de campaña previas a las PASO que se disputaron este mes. Con el horizonte del futuro de Cristina de Kirchner más despejado y el macrismo poniendo en caja al peronismo a nivel nacional, resurge entre los empresarios la esperanza de una reactivación más sostenible desde fin de año y que no esté solo alimentada por las inversiones en obra pública. La política se mezcló esta vez en los debates económicos como nunca y hubo, en especial, una certeza que alimentó el buen humor de los empresarios locales: la reorganización del PJ que deberá venir tras las elecciones no será de la mano de Cristina de Kirchner sino, inclusive, con fuerte incidencia de Mauricio Macri. En ese rubro se lo muestra a Miguel Pichetto como un héroe de los tiempos que vienen en el peronismo y un garante de la gobernabilidad, aunque no todos los senadores del PJ estén dispuestos a obedecerlo.

El 6 de octubre próximo llegarán Barack y Michelle Obama a la Argentina. Irán directamente a la Cumbre de la Economía Verde que sesionará en la provincia de Córdoba y que animan Juan Verde (todos suelen bromear, pero es así realmente ese apellido que sintoniza con el objetivo del encuentro), presidente de Advanced Leadirship Foundation y el Gobierno cordobés. En realidad, todo está financiado por esa fundación de empresarios y organizado por Verde y el propio Noah Mamet. Obama volará directo a esa provincia y al final de ese día estará en la Ciudad de Buenos Aires para reunirse con el Comité Olímpico. Se cree que después de ese encuentro el expresidente estadounidense y su esposa cumplirán con una invitación de Macri y Juliana Awada para visitar Villa La Angostura, en la provincia de Neuquén. Debe recordarse que en el viaje de Obama a la Argentina, aún siendo presidente de los Estados Unidos, hubo una escala previa al regreso en el hotel Llao Llao, en la provincia de Rio Negro y allí fue visitado por los Macri. Esta vez irá a Cumelén en la Angostura invitado personalmente por el presidente argentino. Cumelén, convertido en el refugio dilecto de los Macri, comenzó a ponerse de moda en el poder en realidad no por idea del mandatario argentino sino por su hermano Gianfranco: allí tienen casa sus suegros y de ahí que comenzaran las visitas. A ese lugar llegará Obama y en la diplomacia argentina eso levanta algunos temores. Por lo pronto no se sabe cómo reaccionará el irascible Donald Trump a este nuevo acercamiento del presidente argentino con Obama, convertido el expresidente estadounidense en un enemigo a ultranza del actual habitante de la Casa Blanca. Se analiza si existirá alguna nueva sanción, como los aranceles que se aplicaron a la exportación argentina de biodiésel. En estos términos quedará a prueba con la visita de Obama si la relación entre Macri y Trump es tan romántica como se publicita. Un dato para aportar a estos razonamientos: se asegura que cuando el vicepresidente Mike Pence estuvo en Buenos Aires, el Gobierno argentino ya tenía conocimiento de que se iba a sancionar la exportación de biodiésel. Cuál será la próxima reacción de Washington es el interrogante.

Un quincho con comentarios en la Bombonera sobre la visita de Carlos Tevez. Ayer estuvo en ese estadio junto a su hijo para presenciar el partido entre Boca Juniors y Olimpo de Bahía Blanca. Tevez está en Buenos Aires reponiendose de una lesión y, de paso, supervisa los detalles finales de la construcción de nueva casa en la localidad bonaerense de San Isidro, una residencia que opaca por lejos a todas las que la rodean en el coqueto barrio de las Lomas y está diseñada por un arquitecto europeo. Para conocer algunos detalles de esa mansión con sus dimensiones basta un dato: cuenta con 21 ambientes y en cada uno de ellos se está instalando una pantalla de TV gigante para no perder un solo partido de fútbol, tal como los curiosos vecinos pudieron apreciar al ver cómo eran descargados de los camiones que los trasladaron a la residencia en construcción.

Mientras las figuras políticas suelen suscitar diferencias irreconciliables, el solo nombre de Jorge Luis Borges despierta adhesiones generalizadas. Un día antes del aniversario de su cumpleaños 118, en el Auditorio Manuel Belgrano del Banco Ciudad de Buenos Aires se reunieron el presidente de la entidad crediticia, Javier Ortiz Batalla y su mano derecha en la Fundación, Juan Carlos Álvarez, con un nutrido grupo de artistas, intelectuales y funcionarios. Celebraban la presentación del libro "Universo Borgeano" publicado por la Fundación Banco Ciudad, proyecto gestado por María Kodama y el operador cultural Norberto Frigerio, con los artistas Sara Facio, Gabriel Barna, Mariano Cornejo, Gabriela Aberasturi y Norma Bessouet.

El soporte teórico del libro es excelente: está a cargo del propio Borges. El texto recopila escritos tempranos sobre las artes visuales, algunos poco difundidos donde Borges hace gala de su humor imbatible, como la imperdible reseña de "La pintura y la escultura en la Argentina" de Eduardo Schiaffino (columnista de "La Nación" y fundador del Museo Nacional de Bellas Artes). Borges comienza por elogiar la "cortés prosa criolla" del autor y luego divide las historias de la pintura en "tres clases abominables: a) las cometidas por personas que entienden de escribir y no de pintar; b) las cometidas por personas que entienden de pintar y no de escribir; c) las cometidas por 'ambizurdos' que ignoran esas dos actividades con igual perfección". No obstante termina aclarando que Schiaffino es ajeno a estos "peligros". Los retratos de Borges tomados por Sara Facio, algunos en la Biblioteca Nacional, traen la grata presencia del escritor al libro de la FBC. Antes de los bocaditos y el brindis, Kodama y Frigerio contaron los felices avatares de la exposición que el año pasado se inauguró en el Banco Ciudad y partió de gira hacia el Instituto Cervantes de Nueva York, cuya biblioteca se llama Jorge Luis Borges. Allí se encontraba el presidente de España Mariano Rajoy quien no se privó de regalarles un discurso sobre Borges.

Cuando llegó el champagne el artista salteño Mariano Cornejo, presente en el libro con la estilizada y potente ferocidad de sus tigres tallados en madera, dijo que descubrió unos fascinantes petroglifos grabados en las rocas por los habitantes originarios de la región. Luego de investigar, resultó que los círculos representaban lagunas e indican las zonas de agua, indispensables hasta hoy para la vida y la siembra. Disputando sabiduría estaban el diplomático de Italia, Giampiero Finocchiaro, Sara Llopis Noble, Magdalena Faillace, Guillermo Alonso y Miguel Frías. El arte acaparaba la noche. A pocos metros de allí, dos vernissages atraían al público porteño. En PS Gallery, para ver las pinturas de María Marta Pichel, sus barcos fondeados en el puerto, estaban Eduardo Gualdoni, Daniel Helft, Mónica Poggio, Manuel Aliaga y Katja Alemann. Cruzando la avenida 9 de Julio, la escultora Elba Bairon presentó un libro y una muestra en la galería Pasaje 17 y reunió a Jorge Miño, Erica Bohm, Dani Giannone, Leo Chiachio, Marcia Schvartz, Marcela Astorga, Cristina Schiavi, Paola Vega y la galerista Nora Fisch.

Vamos a terminar con un chiste nupcial:

Una mujer y un hombre, ambos pertenecientes a una comunidad religiosa muy estricta, estaban de novios hacía un año y la relación iba poniéndose cada vez más seria: sus familias respectivas los recibían en sus casas los fines de semana, pasaban fiestas y cumpleaños juntos, iban juntos a todas partes, empezando por la iglesia. Un día, el hombre le propuso matrimonio y ella aceptó. Sin embargo, y como por supuesto nunca habían mantenido relaciones íntimas (algo que no se permitían siquiera en sus fantasías), la mujer se sintió obligada a hacerle una confesión. Con mucha vergüenza, y con todo el rostro ruborizado, le dijo que sus pechos parecían los de un bebé. El hombre le dijo que eso no le preocupaba en absoluto, que él la amaba por sus valores humanos y espirituales y no por las medidas ni las curvas. Entonces, para tranquilizarla aun más, él agregó que su propio pene también la haría acordar a un bebé.

-No te preocupes, querido -dijo ella, tuteándolo por primera vez-. Tampoco a mí me preocupan las medidas. Te amo por lo que eres como ser humano.

Llegó entonces el esperado día de la boda, que se celebró en la iglesia de la comunidad y una fiesta alegre pero discreta para familiares y amigos. Por la noche, ambos se registraron en la habitación de un resort con piscina donde pasarían tres días de luna de miel. En el baño, la vergonzosa novia se quitó la ropa para para ponerse su camisón nocturno, mientras su esposo la esperaba en el lecho nupcial. Entonces ella entró en la habitación, mientras le recordaba la confesión que le había hecho.

-No te preocupes, querida -dijo el marido.

La novia se quitó el camisón y el hombre vio entonces sus diminutos pechos. Y acto seguido, quitó la sábana para que ella lo viera desnudo. La mujer, a punto de desmayarse, se puso a exclamar espantada:

-¿Qué es eso? ¡Dios mío! ¿No me dijiste que me haría acordar a un bebé?

-Claro, querida -dijo él-. Cuatro kilos, 50 centímetros.

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