28 de octubre 2009 - 00:00

Chávez anuncia ahora arresto de espías colombianos

Caracas y Bogotá - Cuando renace la tensión entre Caracas y Bogotá por un extraño asesinato de diez hombres, entre ellos ocho colombianos, del lado venezolano de la frontera, conocido el fin de semana, el Gobierno de Hugo Chávez afirmó ayer haber capturado a agentes de inteligencia de Colombia que tenían «fines desestabilizadores».

El viceministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Francisco Arias, dijo que fue detectada la presencia de hombres del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, servicio secreto) colombiano «espiando» en el país, y que ello motivó una nota de protesta ante la embajada de Bogotá emitida el lunes. Arias llamó a los medios a no distraer «una situación tan seria y grave como la captura de funcionarios del DAS colombiano que realizaban espionaje con planes de desestabilización». «La detención de los funcionarios del DAS no tiene nada que ver con hechos lamentables ocurridos en la frontera de (el estado de) Táchira con Colombia, que ocurrió hace varios días», apuntó en alusión a la muerte de los colombianos, supuestamente vendedores ambulantes que se habían reunido para jugar al fútbol. Según el Gobierno chavista, el asesinato múltiple se debe al conflicto interno colombiano, y las víctimas estarían vinculadas con grupos violentos.

El funcionario venezolano agregó que las evidencias que justifican la nota de protesta a Bogotá «van a ser presentadas en las últimas horas por el Ministerio de Relaciones Exteriores y por los cuerpos de seguridad e investigación de Venezuela».

Por la mañana, la embajadora de Colombia en Venezuela, María Luisa Chiappe, respondió que no caerá en «provocaciones». «La nota de protesta que nos entregó Venezuela, ayer, se está tramitando por el canal regular, que es a través de la cancillería, pero yo no voy a especular sobre hipótesis ni tampoco voy a caer en provocaciones», declaró a medios de prensa colombianos. «El punto central de todo este asunto y es el hecho de muchísima gravedad de que ocurrió una masacre en la que murieron 10 personas, entre ellas ocho colombianos», dijo la representante del Gobierno de Álvaro Uribe.

En la nota, que no contiene mayores precisiones, el Gobierno de Chávez rechazó «la reiterada presencia de funcionarios del DAS en territorio venezolano, detectados realizando labores de espionaje e intentos de soborno».

Según el Ejecutivo venezolano, se efectuaron detenciones y allanamientos en busca de pruebas que dieron resultado.

Respaldo

Desde Bogotá, el canciller colombiano, Jaime Bermúdez, respaldó a su embajadora e insistió en que lo esencial es esclarecer la masacre. «El mundo entero confía en que Venezuela asuma la investigación con responsabilidad, prontitud y con claridad ante la opinión pública», declaró.

Antes de que se conociera la masacre en la frontera entre ambos países, el ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva, había denunciado que la mayoría de vuelos del narcotráfico con destino a Estados Unidos salían de Venezuela, lo que provocó que Chávez lo llamara «retardado mental».

A su vez, la matanza ocurrió en momentos en el que las relaciones diplomáticas y comerciales binacionales atraviesan una crisis por la oposición de Chávez a la decisión de Uribe de permitir a Estados Unidos el uso de siete bases militares en su país (ver aparte).

Agencias Reuters y ANSA

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