8 de mayo 2009 - 00:00

Chávez pagará u$s 1.970 M por estatizar Sidor

Paolo Rocca, Néstor Kirchner y Hugo Chávez un año atrás, antes de que el venezolano tomara el control operativo de Sidor.
Paolo Rocca, Néstor Kirchner y Hugo Chávez un año atrás, antes de que el venezolano tomara el control operativo de Sidor.
La larga novela por entregas en que se había convertido la expropiación de la siderúrgica Sidor por parte del régimen chavista se cerró ayer de la mejor manera para sus ex dueños, el grupo Techint: las autoridades bolivarianas aceptaron pagar u$s 1.970 millones por el 60% que tenía su controlada Ternium, la división de aceros planos y largos.

Con este acuerdo se cierra definitivamente la presencia de Techint en Venezuela, a pesar de que en algún punto de la negociación se especuló con la posibilidad de que conservara algún porcentaje (entre el 10% y un 20%) de la empresa expropiada.

Como se recordará, en plena ola de nacionalizaciones, el régimen que capitanea Hugo Chávez había ordenado -a mediados del año pasado- la «reestatización» de Sidor (Siderúrgica del Orinoco), usando como pretexto un largo conflicto sindical que reclamaba «conquistas» que -tras la confiscación- no fueron satisfechas tampoco por sus nuevos administradores.

En un comunicado remitido ayer a los mercado bursátiles en los que cotiza, Ternium informó que el monto pactado -u$s 1.970 millones- por su participación accionaria en Sidor será pagado en varias cuotas: una de u$s 400 millones en efectivo ya fue abonada ayer, al anunciarse el acuerdo; un segundo tramo de u$s 945 millones será abonado en seis cuotas trimestrales iguales y consecutivas (o sea, a lo largo de un año y medio) y el resto al terminar este «plan cuotas» en 2010. Sin embargo, podrían producirse pagos parciales anticipados, en función de la cotización del crudo WTI. En otras palabras: si el régimen chavista «hace caja» antes por una hipotética suba del petróleo, usará parte de esos fondos para pagar antes.

El acuerdo ya había sido cerrado la semana pasada entre los negociadores venezolanos y los ejecutivos de Techint; sin embargo, no se anunció hasta que no se hubieran depositados los u$s 400 millones del «anticipo». Por eso, toda la plana mayor de Ternium estaba ayer en Buenos Aires, y no en Caracas.

Como era de esperar, la noticia hizo volar la cotización de las acciones de Ternium, que ayer en la Bolsa de Nueva York ganaron el 50% en relación con la rueda anterior. También las de Siderar, que cotiza en Buenos Aires, se beneficiaron del anuncio: treparon casi el 15%.

Las huestes de Chávez habían tomado el control operativo de Sidor el 12 de julio pasado, pero la salida de Techint había comenzado a producirse hace exactamente un año. Si bien desde el Gobierno se hizo trascender un supuesto «rol fundamental» que habrían tenido en el final feliz de la operación la presidente Cristina de Kirchner y el ministro de Planificación Julio De Vido, lo cierto es que el peso de la negociación recayó en los hombres del grupo que encabeza Paolo Rocca, en especial Daniel Novegil (CEO de Ternium) y Luis Betnaza (mano derecha de Rocca).

La cifra en que se cerró el acuerdo también sorprende por lo alta: desde la confiscación (hoy convertida en expropiación) de Sidor, se hablaba de una compensación de entre u$s 1.600 y 1.800 millones; que Venezuela haya acordado pagar casi u$s 2.000 millones resulta por lo menos sugestivo: después de todo, el propio Chávez había vociferado en alguna de sus innumerables apariciones públicas que «no voy a pagar ni un dólar, ni un bolívar, ni un peso por Sidor».

El líder bolivariano explicaba su negativa a pagar por el 60% que tenía Ternium en la siderúrgica reestatizada en una supuesta deuda fiscal de la expropiada. En algún momento también su ministro de Industrias había lanzado una cifra cercana a los u$s 600 millones como la «oferta final» por la parte de Ternium en Sidor.

El arreglo no podía ser más oportuno para el grupo Techint: llega días después de anunciar pérdidas trimestrales récord tanto en Ternium como en su controlada Siderar, a causa de la caída mundial del consumo de aceros planos y largos, la materia prima para la construcción, las automotrices y los artefactos para el hogar.

El pago también debería servirle para aventar las insinuaciones de una posible reestatización de Siderar (que no es más que la ex estatal Somisa), lanzada tanto por De Vido como sugerida por el propio Néstor Kirchner en una reciente visita a San Nicolás.

«De los u$s 400 millones cobrados ayer, a Siderar le corresponden u$s 57 millones; el resto es de Ternium», aclaraba ayer una fuente de Techint, como para que no haya malos entendidos en Olivos. Es que la razón esgrimida por De Vido para hablar de reestatización era una supuesta mora en el plan de inversiones en San Nicolás.

Lo real es que Siderar deberá «enterrar» u$s 80 millones en el alto horno «Evita», que en el mejor de los casos será necesario (según las proyecciones de los empresarios siderúrgicos mundiales) recién en 2012. La empresa enfrentó reclamos de la UOCRA, que lograron que no se paralizara la obra en el alto horno, y de la UOM, que reclama un pago de $ 11.000 por empleado en concepto de premios atrasados.

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