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Chávez pagará u$s 1.970 M por estatizar Sidor
Paolo Rocca, Néstor Kirchner y Hugo Chávez un año atrás, antes de que el venezolano tomara el control operativo de Sidor.
Las huestes de Chávez habían tomado el control operativo de Sidor el 12 de julio pasado, pero la salida de Techint había comenzado a producirse hace exactamente un año. Si bien desde el Gobierno se hizo trascender un supuesto «rol fundamental» que habrían tenido en el final feliz de la operación la presidente Cristina de Kirchner y el ministro de Planificación Julio De Vido, lo cierto es que el peso de la negociación recayó en los hombres del grupo que encabeza Paolo Rocca, en especial Daniel Novegil (CEO de Ternium) y Luis Betnaza (mano derecha de Rocca).
La cifra en que se cerró el acuerdo también sorprende por lo alta: desde la confiscación (hoy convertida en expropiación) de Sidor, se hablaba de una compensación de entre u$s 1.600 y 1.800 millones; que Venezuela haya acordado pagar casi u$s 2.000 millones resulta por lo menos sugestivo: después de todo, el propio Chávez había vociferado en alguna de sus innumerables apariciones públicas que «no voy a pagar ni un dólar, ni un bolívar, ni un peso por Sidor».
El líder bolivariano explicaba su negativa a pagar por el 60% que tenía Ternium en la siderúrgica reestatizada en una supuesta deuda fiscal de la expropiada. En algún momento también su ministro de Industrias había lanzado una cifra cercana a los u$s 600 millones como la «oferta final» por la parte de Ternium en Sidor.
El arreglo no podía ser más oportuno para el grupo Techint: llega días después de anunciar pérdidas trimestrales récord tanto en Ternium como en su controlada Siderar, a causa de la caída mundial del consumo de aceros planos y largos, la materia prima para la construcción, las automotrices y los artefactos para el hogar.
El pago también debería servirle para aventar las insinuaciones de una posible reestatización de Siderar (que no es más que la ex estatal Somisa), lanzada tanto por De Vido como sugerida por el propio Néstor Kirchner en una reciente visita a San Nicolás.
«De los u$s 400 millones cobrados ayer, a Siderar le corresponden u$s 57 millones; el resto es de Ternium», aclaraba ayer una fuente de Techint, como para que no haya malos entendidos en Olivos. Es que la razón esgrimida por De Vido para hablar de reestatización era una supuesta mora en el plan de inversiones en San Nicolás.
Lo real es que Siderar deberá «enterrar» u$s 80 millones en el alto horno «Evita», que en el mejor de los casos será necesario (según las proyecciones de los empresarios siderúrgicos mundiales) recién en 2012. La empresa enfrentó reclamos de la UOCRA, que lograron que no se paralizara la obra en el alto horno, y de la UOM, que reclama un pago de $ 11.000 por empleado en concepto de premios atrasados.


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