1 de abril 2013 - 00:00

Chipre a todo o nada: casinos para reactivar

Nicosia - El presidente de la República de Chipre, Nikos Anastasiades, busca caminos para salir de la crisis y para ello propondrá exenciones fiscales, medidas para proteger a los trabajadores nacionales e incluso la autorización de casinos, según dijo en una entrevista publicada ayer por el diario Fileleftheros. Anastasiades quiere impulsar los casinos por necesidades económicas, pese a la oposición de la influyente Iglesia ortodoxa de Chipre y su arzobispo Chrysostomos. La economía necesita urgentemente un impulso, alegó, y los casinos atraen turistas nacionales e internacionales.

Hasta ahora los casinos sólo operan de forma legal en la parte turca de la isla mediterránea, la República Turca del Norte de Chipre reconocida sólo por Ankara tras la invasión turca de 1974. La República de Chipre del sur del país es miembro de la Unión Europea y representa internacionalmente al conjunto de la isla.

Anastasiades propuso también la exención fiscal para los beneficios de las empresas que vuelvan a invertir en Chipre y propuso facilidades en el plazo de los pagos y los intereses de créditos.

También pretende mediar entre asociaciones de dueños e inquilinos para bajar el precio de los alquileres y si así no se consigue podría regularlo por ley, señaló el presidente. También advirtió que podrían llegar malos tiempos para los extranjeros de país extracomunitarios, pues el Gobierno quiere negociar con los empresarios una cláusula de empleo informal para proteger a los trabajadores chipriotas, que fijaría una cuota del 30% como máximo de extranjeros en las empresas. Se calcula que en Chipre trabajan unos 100.000 extranjeros de fuera de la Unión Europea realizando servicios del hogar, cuidando a niños o en el sector de la construcción, la mayoría procedentes de Filipinas, Sri Lanka e India.

El acuerdo de un paquete de rescate internacional para Chipre de 10.000 millones de euros desató el primer "corralito" en un país de la Unión Europea, al implicarse por primera vez a dueños de depósitos bancarios con más de 100.000 euros.

Tras casi dos semanas de cierre de los bancos, éstos reabrieron el jueves pasado con normalidad aunque con fortísimas restricciones al movimiento de capitales para evitar una fuga masiva del dinero. A los ciudadanos se les impuso un límite de retirada de efectivo de 300 euros por persona y día.

Agencias DPA y AFP

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