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Choque armado de las Coreas a días del viaje de Obama a Seúl
Buques patrulla de la Armada surcoreana, como el que exhibe la foto, participaron de un enfrentamiento con naves norcoreanas en la frontera marítima occidental de ambos países.
Corea del Norte consideró una «grave provocación armada» este suceso, mientras su vecino del sur lo calificó de «intrusión marítima» y llamó a su Ejército a reaccionar con firmeza pero también con calma «para que la situación no se deteriore».
El choque armado tuvo lugar a las 11.27 hora local en la línea fronteriza del mar Occidental, un área disputada entre ambos países que en el pasado registró varios enfrentamientos.
Según la versión de Seúl, un patrullero norcoreano se adentró más de un kilómetro en aguas surcoreanas y, al avistarlo, un barco militar de Seúl hizo varios disparos de advertencia, a los que el buque norcoreano respondió «atacando directamente».
En una versión diferente, el régimen comunista de Pyongyang aseguró que el patrullero volvía de una misión de reconocimiento cuando «un grupo de barcos de guerra» surcoreanos lo alcanzaron y «perpetraron la grave provocación de dispararle», según la agencia oficial KCNA.
Corea del Norte añadió que luego los barcos surcoreanos huyeron «a sus aguas» y reclamó a su rival que se disculpe por la «provocación», indicó KCNA.
El buque surcoreano fue alcanzado por cerca de quince disparos pero no hubo víctimas, mientras que, según Seúl, el barco de Corea del Norte regresó a sus aguas «envuelto en llamas».
Un portavoz militar surcoreano dijo en una conferencia de prensa que su Gobierno lamenta el incidente y precisó que ambos barcos estaban a unos tres kilómetros de distancia cuando comenzó el enfrentamiento, que duró cerca de dos minutos.
Protesta
Por su parte, el responsable de Inteligencia y Operaciones del Estado Mayor de Corea del Sur, Lee Ki-shik, expresó su «protesta» por la «intrusión» norcoreana y aseguró que el Ejército está «totalmente preparado» para responder «a otras provocaciones».
Según la agencia Yonhap, en lo que va del año Corea del Norte atravesó la línea fronteriza marítima en 22 ocasiones, pero ésta es la primera vez en que hay un intercambio de disparos desde 2002.
En junio de aquel año, barcos de guerra norcoreanos dispararon contra buques de Corea del Sur y causaron 4 muertos y 18 heridos, en un suceso por el que posteriormente Pyongyang se disculpó.
Tres años antes, en 1999, se había producido otro enfrentamiento en la misma zona que acabó con el hundimiento de un barco de Pyongyang y la muerte de unos 30 marinos.
La controvertida Línea del Límite del Norte (NLL), la marca fronteriza en el Mar Occidental, fue unilateralmente establecida por las tropas de la ONU lideradas por EE.UU. al término de la Guerra de Corea (1950-1953). Pyongyang, sin embargo, no la reconoce y asegura que la frontera real está varios kilómetros más al sur.
Para algunos analistas, el enfrentamiento de ayer podría ser una prueba de fuerza de Corea del Norte ante la visita del presidente de EE.UU., Barack Obama, a Corea del Sur el próximo día 18 como parte de una gira por Asia.
Ante la gravedad del episodio, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, señaló durante un vuelo de Obama a Texas que «les diría a los norcoreanos que esperamos que no haya más acciones en el mar Amarillo que puedan ser vistas como una escalada».
Contención
En tanto, el secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon, instó a través de su portavoz, Farhan Haq, «a las dos partes a que se contengan al máximo». «Este incidente subraya la necesidad de resolver todos los asuntos pendientes mediante el diálogo y de una manera pacífica», añadió.
El suceso de ayer se produjo en medio de la expectativa por el posible diálogo bilateral entre Estados Unidos y el régimen norcoreano, que se mostró dispuesto a reabrir las negociaciones sobre su desnuclearización en caso de que las conversaciones con Washington sean positivas. Corea del Norte posee armas nucleares y la conducta de la dictadura que la gobierna es motivo de desvelo para varios países de Asia y Occidente.
Está previsto que el enviado especial de EE.UU. para Corea del Norte, Stephen Bosworth, viaje a Pyongyang posiblemente antes de fin de año para iniciar esos contactos bilaterales.
Tras el enfrentamiento, el Gobierno surcoreano instó a sus trabajadores en Corea del Norte a tener «especial precaución» ante el posible aumento de la tensión.
Agencias EFE, Reuters, AFP y DPA

