1 de septiembre 2009 - 00:00

Cierre de arroz amargo

Cierre de arroz amargo
El retorno del mercado de Shanghai a reiterar una fuerte caída a pique, después de precarias recuperaciones, resulta la gran nota en la última rueda de agosto. Casi un 7% derrapó la Bolsa de China, que es simple reflejo de varios peligrosos disturbios en su arrolladora economía. Y de la que -se aguardaba- sería la mejor carta de arrastre, para promover el repunte de Occidente. En la fecha de clausurar para todos los índices, se vio una opresión sobre el resto del mundo, donde el Dow Jones culminó con pálido nivel del 0,5% de rebaja, que se amplió mucho en el Bovespa y hasta llegar a superar la barrera del 2%. Finalmente, el Merval clásico con retroceso del 0,84%, que fue del 1% en el de Bolsa «nivel general».

Las diferencias quedaron con 26 aumentos, por 39 descensos, ratificando un día donde toda posibilidad de rematar bien el mes quedó frustrada. El mínimo llegó a 1.757 puntos, logrando recortar bastante y concluir en daños menores que los insinuados, con 1.781 unidades.

Un nivel de negocios casi redondo en los $ 50 millones, levemente arriba del promedio de agosto -$ 42 millones-, pero con oferta más nerviosa y activa, en ciertos títulos.

El mes: curiosa armonía entre los mercados referentes, donde tanto el Dow como Bovespa y Merval quedaron positivos -a pesar de los altibajos- en la zona del 3% hacia arriba. Nuevamente aquí el índice de «locales», sin Tenaris, se mostró mucho más entusiasta en la suba. Y hasta dar el «M.AR» un 11% de rendimiento. Pero todo quedó radicado en la incertidumbre que transmite un mercado chino, que tambaleó en agosto: mucho y feo. La Bolsa, amarillenta.

Dejá tu comentario