Se conoció el escrutinio definitivo de la elección del 9 de agosto. El dato principal es que no tuvo cambios importantes respecto del provisorio, lo cual, en el Gobierno fue traducido como que el operativo del conteo del día de la elección funcionó bien, a pesar de las quejas y las denuncias. No se produjo lo que esperaba el sciolismo -que el FpV, en el segmento presidencial, se arrime al 40%- ni tampoco hubo modificaciones sustanciales en el renglón gobernador, donde Felipe Solá, postulante de UNA, denunció que le habían robado 193 mil votos. Luego del escrutinio definitivo fue María Eugenia Vidal, de Cambiemos, quien mejoró el score relativo -tuvo 170 mil votos más, lo que representó un crecimiento del 0,65%, con lo que superó los 30 puntos- mientras el FpV aumentó 150 mil votos -bajó, en proporción, 0,11%- y Solá sólo 89 mil, con lo que creció un 0,13%.
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