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Clásico: jueces electorales van por más fondos
Ricardo Lorenzetti
El encuentro no será, como estaba previsto, en la Cámara, sino en las instalaciones de la Casa de la Moneda donde se confeccionarán las boletas.
El pleno de la Cámara Nacional Electoral mantuvo el jueves a mediodía una reunión con Ricardo Lorenzetti en las oficinas de la Corte Suprema. Allí, como es habitual, plantearon la necesidad de fondos para la operatoria que requiere la realización de las elecciones. También hablaron sobre el nivel de litigiosidad que dominará su fuero una vez que la reforma se apruebe, ya que las demandas no terminarán todas en el terreno Contencioso Administrativo.
Los camaristas se fueron del cuarto piso de la calle Talcahuano con una conclusión: si bien hay aspectos judicializables de la reforma que podrían tener respaldo en la Corte, existen muchos otros que pierden de pleno y éste es el caso del Consejo. El articulo 114 de la Constitución tiene su peso en el máximo tribunal.
La Cámara electoral tampoco es un escenario amigable para el oficialismo. Estos jueces siempre se han postulado a favor de un control de los procesos electorales que actualmente está en manos de la Dirección Nacional Electoral y del Ministerio del Interior. Una tendencia contraria a lo que sucede en la región donde los procedimientos electorales son confiados al Poder Judicial por su carácter supuestamente apartidario.
Los apoderados de los partidos opositores irán a la Cámara Electoral con la idea de impulsar múltiples demandas de inconstitucionalidad debido a que la nueva normativa establece que para agregar los candidatos al Consejo en octubre es necesario tener presencia en procesos electorales que se celebren en 18 provincias. Una seguridad que hoy sólo corresponde al kirchnerismo y a la UCR.
Más allá de estos reclamos, desde la semana pasada en la Corte ya palpitan los recursos de "per saltum" que llegarán al máximo tribunal.
Este vehículo no tiene buena imagen entre los ministros, especialmente porque entienden que la aceptación de uno de ellos podría devenir en un verdadero aluvión con requerimientos de todos los fueros. "No queremos analizar cuestiones parciales, sino causas enteras", suele ser la explicación de la Corte.
Sin embargo, el vértigo que impone el calendario podría cambiar esta tendencia, algo que no sucede en el caso de los límites a las medidas cautelares contra el Estado o la creación de nuevas instancias de Casación.
El silencio de la Corte sobre los aspectos de la reforma sensibles de litigiosidad está cerca de llagar a su fin. Hasta el momento sólo se han pronunciado sobre los aspectos de superintendencia previstos para el tribunal como cabeza del Poder Judicial, que estima que una vez promulgada la ley de elección de consejeros deberán soportar una andanada de "per saltum".

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