En medio del conflicto entre EE.UU. y Corea del Norte los inversores esperan señales de que el banco central norteamericano subirá la tasa en diciembre.
Janet Yellen.
Nueva York y Londres. Los mercados globales, preocupados por la retórica de guerra entre Corea del Norte y Estados Unidos, recibirán esta semana las minutas del último encuentro de la Fed para confirmar la idea creciente de que el organismo reduciría el impulso de su ajuste monetario.
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Los inversores operan con una aversión al riesgo que no se veía desde el año pasado mientras crecen las amenazas bélicas entre Pyongyang y Washington. Algunos analistas creen que las acciones mundiales podrían seguir descendiendo en el corto plazo. "Todavía no estamos muy sobrevendidos, por lo que el mercado aún tiene más margen de caídas. La gente se pone nerviosa por las tensiones políticas entre Corea del Norte y Estados Unidos", dijo Robert Pavlik, jefe de estrategia de Boston Private Wealth en Nueva York.
A la vez, el ruido geopolítico aumentó las expectativas de que la Fed se abstenga de subir las tasas en diciembre, como se creía que haría hace tan sólo unos meses. Cada vez más operadores piensan que el banco central estadounidense se limitará a iniciar la contracción de su hoja de balance.
Las claves para esta semana:
Una clave provendrá de las actas del organismo dirigido por Janet Yellen, que podrían revelar más detalles sobre el momento y la magnitud del plan para deshacerse de la enorme cantidad de bonos que la Fed compró durante la crisis financiera de 2008 a fin de rescatar a la economía.
Otro frente político que siguen los agentes financieros es la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), por el impacto que tendría sobre la economía. La primera ronda de discusiones entre Estados Unidos, México y Canadá tendrá lugar en la semana entrante.
Aparte, en la zona euro se conocerán las cifras de la evolución del PIB del bloque en el segundo trimestre. El consenso de los economistas consultados apunta a un ritmo de 2,1%, que sería una continuación del buen desempeño en torno al máximo de 6 años.
En China se publicarán datos de la producción industrial de julio, además de las ventas minoristas y la inversión urbana. China entra en una nueva fase de crecimiento económico estable que podría durar una década, pero no sería tan robusto como en años recientes, dijo un asesor del Gobierno.
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