12 de marzo 2014 - 00:00

Clave: sube la recaudación, pero debe acomodarse ya el gasto

Clave: sube la recaudación, pero debe acomodarse ya el gasto
La situación de las cuentas públicas nacionales es un termómetro clave de lo que pasa o puede pasar con el comportamiento de las principales variables económicas como nivel de actividad, tasa de inflación, tasa de interés, entre otras. Un mayor deterioro fiscal, en la medida que sea financiado con emisión monetaria por parte del BCRA, agrega presión sobre los precios o sobre la tasa de interés nominal en caso que se tome la decisión de esterilizar los pesos extras introducidos en el circuito económico. La situación contraria desactiva presiones sobre las variables anteriores, coadyuvando a un mejor contexto de valores de las variables nominales. Dado esto, resulta importante armar, con los datos disponibles hasta ahora, el inicio de año en materia fiscal.

En relación con los ingresos fiscales, se cuenta con el dato de recaudación tributaria de los dos primeros meses del año. La recaudación total arrancó con un crecimiento bimestral interanual del 35,5%, liderada por Ganancias con un 44% e IVA con el 36%. Se hace mención a estos dos tributos por constituir conjuntamente el 50% de la recaudación total y por ser los principales impuestos que integran la masa coparticipable, parte de la cual va a provincias como coparticipación automática. Si se toma la estacionalidad de los últimos años, este comportamiento del primer bimestre arroja una proyección anual de crecimiento del orden del 44%.

Luego del descenso que venía exhibiendo la tasa de crecimiento de la recaudación tributaria, el comienzo de 2014 marca un cambio significativo de velocidad.

El otro componente clave de la situación fiscal es el gasto. En este caso, hay un retraso mayor en la publicación de la información. Los datos disponibles para enero, marcan que el gasto público tuvo durante ese mes un crecimiento del 44,2%, constituyéndose en el enero con mayor crecimiento del gasto de los últimos 12 años (ver gráfico).

Los motores del gasto fueron los subsidios con un incremento del 73%, gasto en seguridad social y gasto en personal con un 34% cada uno, respectivamente. Entre los tres gastos mencionados explicaron un incremento del 32%, dada la importancia relativa que tiene cada uno dentro del total.

En síntesis, se aprecia que tanto los ingresos como el gasto público han arrancado el año con tasas de crecimiento algunos escalones más arriba que las últimas verificadas. Teniendo en cuenta lo vital que es la situación fiscal para el orden macroeconómico, sería clave aprovechar el plafón que brinda el crecimiento de ingresos, para acomodar la tasa de crecimiento del gasto, de modo tal de no seguir incrementando el déficit fiscal y consecuentemente su financiamiento monetario, principal vía que hasta ahora se viene utilizando. Sin dudas son crecimientos a tasas muy elevadas, que también habrá que ver hasta qué punto son sostenibles en el resto del año. Programar un gasto bajo el supuesto que las tasas de aumento de la recaudación se mantendrán en esos niveles puede resultar peligroso para la estabilidad económica. Por ahora, el gasto de enero marca una señal de alerta. Habrá que ver cómo se va comportando durante el resto del año, en función de las decisiones que el Poder Ejecutivo pueda ir tomando, por ejemplo en materia de subsidios.

(*) Presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

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