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Club de París: Kicillof llega a cumbre; bancos ofrecen desembolso
• Garantizan tasa de un dígito.
• Negociaciones con el organismo empiezan mañana.
Axel Kicillof. Christine Lagarde.
Con este panorama Axel Kicillof llega hoy a Francia para las negociaciones con el Club de París que comenzarán este miércoles. En realidad las partes (Argentina y los 19 países a los que se le debe dinero desde diciembre de 2001), están en contacto desde febrero, intercambiando datos sobre la propuesta de pago del gobierno de Cristina de Kirchner y las aclaraciones que desde los países acreedores se estimaron convenientes.
El ministro de Economía viajó anoche acompañado por el secretario de Finanzas, Pablo López. A esta altura sólo dos cuestiones quedan por resolver: el monto total consensuado que se le debe al organismo y la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sobre el primer punto, tal como había adelantado este diario, mientras el Club de París exige aproximadamente unos u$s 10.100 millones, los números argentinos no superan los u$s 9.100 millones. La diferencia en el cálculo parte del momento en que comienza a correr el "reloj" de los intereses impagos. Desde la Argentina, la medición debería comenzar 2004, cuando formalmente las partes reconocieron la caída del acuerdo vigente y finalizar en 2008, cuando el país formalizó sus intenciones de negociar un acuerdo durante la gestión de Amado Boudou en Economía, pero la crisis financiera derivada de las hipotecas "subprime" y la caída de Lehman Brothers hicieron imposible un acuerdo. Para el Club de París el cálculo debe comenzar desde el momento del default decretado por Adolfo Rodríguez Saá en diciembre de 2001 y terminar de calcularse en enero pasado cuando Axel Kicillof formalizó las intenciones de liquidar el pasivo. La diferencia entre ambas mediciones es de aproximadamente u$s 1.000 millones (u$s 10.100 contra u$s 9.100 millones), y la fuente argentina afirma que "se podría partir la diferencia".
Sobre el capítulo del Fondo Monetario, Kicillof viajaba esta madrugada a Francia con la convicción cerrada que el organismo no debe intervenir en el acuerdo. Fuentes oficiales le aseguraban a este diario que se mantendrá hasta las últimas consecuencias la negativa para que el organismo financiero que maneja Christine Lagarde tenga que formar parte del acuerdo, ya que sabemos que una inspección prevista en el artículo IV será negativa para el país, y no estamos ni política ni económicamente dispuestos a aceptarlo". Según datos surgidos ayer de una embajada europea en el país, la no intervención del FMI es prácticamente avalada por la mayoría de los Estados miembro del Club de París. Incluso se habla que Alemania, que aún sostiene que el Fondo debe estar presente, podría dejar de lado esta posición si hay coincidencia en el resto de los Estados europeos. El problema está en Japón, país al que se le adeuda un 30% del total del dinero que se le debe pagar al organismo, un pasivo, que llegaría a los u$s 2.800 millones. De las posibilidades de convencer al Gobierno nipón estarán concentradas las probabilidades de éxito de las negociaciones. En las anteriores renegociaciones que tuvo la Argentina desde 1956 con el Club de París "todas ellas venían precedidas por un paquete consensuado por el FMI, está a la vista que hoy no hemos pactado con el Fondo ningún programa económico y hemos presentado una propuesta de lineamientos" para el pago de la deuda, dijo Kicillof durante una conferencia de prensa en la que anunció la voluntad del Gobierno de refinanciar la deuda. El ministro también fue categórico en que en estas negociaciones "no vamos a aceptar condicionamientos, no vamos a discutir nuestro plan económico".
Las partes ya estarían más o menos cerca en otro punto central: la forma de pago. Se habla de un pago al contado de entre u$s 1.000 y u$s 1.500 millones (en un período de 12 meses desde firmado el acuerdo), y un plan de liquidaciones anuales o semestrales decrecientes de entre u$s 2.000 a 1.500 millones de dólares. Además, hay acuerdo con los estados acreedores en que los pagos dependerían (y podrían hasta acelerarse) al ritmo de la llegada de inversiones de empresas provenientes de esos países. Las posibilidades más factibles son que se concrete la llegada de empresas de la Unión Europea (UE), que podrían acceder inmediatamente después de firmados los acuerdos con el Club de París, a préstamos a una tasa de interés del 2% anual provenientes de los fondos del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Desde Buenos Aires se asegura que estos puntos de acuerdo son los fundamentales para que las negociaciones que comienzan mañana.
Además de Alemania y Japón (que suman más del 50% de la deuda total), el país le debe dinero a Holanda, los Estados Unido, Italia, España, Suiza, Canadá, Francia, Gran Bretaña y Austria. A éstos se suman Suecia, Dinamarca, Bélgica, Finlandia e Israel, para completar la lista de los 19 países a los que el país les debe dinero. Las negociaciones comenzaron el 21 de enero pasado cuando el propio Kicillof anunció que la Argentina presentó al Club de París una propuesta para el pago de la deuda.


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