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Cobos amenaza con renunciar si no se unifican candidaturas
• SI SE BAJA DE LA PRESIDENCIAL, NO IRÁ A LA GOBERNACIÓN DE MENDOZA.
• LO ESPERAN DIPUTADOS O UNA BANCA EN EL SENADO.
Julio Cobos
Julio Cobos, cada vez más convencido tanto de la imposibilidad de esperar hasta agosto para definir al presidenciable del grupo como de la dispersión que generan los acuerdos que se van cerrando con macristas y massistas en las provincias, presiona exigiendo precisiones casi inmediatas en las candidaturas del grupo y amenaza, en caso contrario, con renunciar.
La salida del mendocino no sería un tema menor: de la troupe de candidatos de FAUnen, Cobos pelea con Hermes Binner el podio de la intención de voto, aunque sumado todo el voto radical, Ernesto Sanz corre con más tranquilidad.
Cobos presiona en el grupo y pide que se acote la oferta de candidatos presidenciales en FAUnen a no más de dos postulantes.
Mientras tanto, en el radicalismo siguen pensando que la mejor opción para Cobos es la candidatura a la gobernación de Mendoza, con altas chances de ganar, pero que él se niega a aceptar.
El expresidente, en realidad, amenaza con bajarse de la presidencial si no hay un acuerdo para solucionar la interna antes de las PASO, pero en ningún momento piensa seriamente en una renuncia.
El problema es que la realidad puede obligarlo a hacerlo. Si no hay acuerdo en UNEN para limitar candidaturas, Cobos debería aliarse a socialistas y resistir desde allí los acuerdos con terceros partidos.
Si se baja de la presidencial, no lo hará a una candidatura para gobernador. Ese puesto ya se lo ofreció a Laura Montero que, incluso, arrancó con su campaña.
Una diputación o un sillón en el Senado (Mendoza renueva en 2015) parecen ubicaciones probables.
Como sea, la advertencia del mendocino es importante, porque marca el ritmo que lleva la interna de los radicales dentro de UNEN, que son quienes terminarán precipitando un cambio de estrategia en el grupo, ya sea por acuerdos en provincias y municipios con Mauricio Macri o con Sergio Massa, o por la propia interna presidencial del partido.
El otro frente de conflicto tiene a Elisa Carrió como protagonista. El fin de semana, Humberto Tumini opinó que no existían "demasiadas razones" para que Carrió permaneciera en UNEN si ella insistía en avanzar hacia un acuerdo con el PRO.
Ayer, la Coalición Cívica acusó a Tumini y a Margarita Stolbizer de querer "romper UNEN" y advirtió que la Coalición Cívica, en cambio, aspira a "ampliarlo".
La guerra con Tumini y Stolbizer, exaliada de Carrió que luego le bloqueó el ingreso de la Coalición Cívica al acuerdo de UNEN en la provincia de Buenos Aires, quedó así lanzada.
"Se hace muy difícil construir una alternativa seria de poder si algunos se creen con derecho de admisión y permanencia, desconociendo y deslegitimando a uno de los liderazgos fundadores, como es el de Carrió, dijeron ayer en la Coalición Cívica. Fernando Sánchez también defendió a su jefa y pidió la "construcción de un espacio lo suficientemente amplio como para poder ponerle freno a la hegemonía del PJ".


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