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Colombia: caribe atractivo y accesible
Colombia es ya un destino consolidado para el turista que consume sol y playa en la región de latinoamérica. La combinación de atractivas tarifas para paquetes bajo sistema all inclusive con servicios de alta calidad y paisajes espectaculares están potenciando el imán que este país genera sobre el público argentino. Este verano es prueba de esta tendencia, con vuelos completos y un sostenido interés por viajar a las paradisíacas playas de San Andrés, Santa Marta o a la maravillosa ciudad de Cartagena de Indias.

TM En los tiempos que la violencia interna (la guerrilla, los contras, los narcos, el ejército) hacía poco aconsejable a los turistas viajar a Colombia, había un lugar que era un remanso de paz para los colombianos: el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Y ahora la seguridad democrática abrió el bello territorio de toda Colombia al turismo internacional, haciéndolo crecer exponencialmente. Más allá de esto, e incrementada por las nuevas perspectivas, la isla de San Andrés sigue siendo un destino principal, y tiene atributos de sobra para que así sea. Playas extraordinarias de arenas blancas, aguas de siete tonos de azul, acuarios naturales, delicioso clima caribeño, aves, flores, peces al por mayor, sorprendentes atractivos naturales como el Hoyo soplador, lo que ha hecho que la UNESCO lo declare Reserva Mundial de la Biosfera. Y para el turismo, hoteles y resorts de todos los niveles, muchos de ellos all inclusive, atractiva arquitectura isleña tradicional, centros comerciales, calles de negocios de marcas internacionales y, esto es clave, la condición de puerto libre. No por nada los raizales (así se llama a los sanandreseanos de nacimiento) usan como lema de sus islas el paraíso turístico.
Gastronomía y compras
La riqueza gastronómica se basa en platos compuestos de frutos marinos, como el tradicional Rondón, uno de los más apetecidos de la cocina típica, elaborado a base de pescado, caracol, yuca y dumplings (trozos de masa), en salsa de leche de coco, ingrediente principal de casi toda la cocina isleña.
El cangrejo es otro ingrediente fundamental; con él se preparan los crab backs (caparazones rellenos), empanadas, guisos y -lo mejor- las muelas a la vinagreta. También hay restoranes de comida típica colombiana, cocina internacional y algunos pocos sitios de comida rápida.
Para salir de compras, es fundamental recorrer y comparar precios antes de concretar la operación. Existen más de 500 negocios y hay mucha diferencia de costos entre unos y otros. De todos modos, si bien se consiguen productos económicos, no es más barato que cualquier free shop.
Atractivos
Las corrientes inmigratorias, españoles, puritanos y piratas ingleses, esclavos africanos, colonos holandeses, comerciantes árabes, grupos latinoamericanos y antillanos han forjado una sociedad integrada y cordial que en su mayoría habla español e inglés. Es un gran destino de playa, sol y mar pero, además de poder solearse, nadar, bucear y descansar, ofrece numerosos atractivos suplementarios y lugares de ecoturismo, etnoturismo y de entretenimiento para visitar. Veamos algunos:
•El hoyo soplador, en el sur, es un túnel que abrieron las olas durante siglos en la base de la isla hasta lograr una chimenea de salida por donde arroja chorros de agua de mar altísimos y espectaculares.
•Más de 40 playas, algunas casi vírgenes, que pueden tener oleaje fuerte o aguas calmas. Conozca el islote Johnny Cay.
•En Rose Cay, un acuario natural, se hace snorkel entre peces, pero lo bueno es cuando se van los contingentes turísticos, aparecen docenas de mantarrayas y se pude nadar entre ellas.
•La cueva de Morgan: conjunto de cuevas subterráneas repletas de estalactitas y estalagmitas.
•Islote Albuquerque, el elegido de los pescadores.
•El barrio de San Luis, donde viven los lugareños.
• Para un tour de la isla está el trencito (un tractor con varios vagones), alquilar un carrito de golf, pactar un viaje con un taxi o subir al bus urbano.
SELVA, MAR Y CULTURA EN SANTA MARTA
Sobre el mar Caribe, en las estribaciones de la Sierra Nevada, cuyos picos blancos pueden verse en días despejados desde la playa, se destaca una de las ciudades más antiguas de Suramérica. Se trata de Santa Marta, un destino que seduce con su mixtura de selva, playas y cultura.
En Santa Marta han tenido lugar algunos de los hechos más importantes de la historia patria de Colombia. Por mencionar algunos: fue la primera ciudad fundada en el país, en el año de 1525, por Rodrigo de Bastidas, el mismo personaje que llegó a ese territorio en 1502 gracias a un recorrido que hizo por la costa atlántica colombiana. También fue la última parada del libertador del país, Simón Bolívar, que murió en la Quinta de San Pedro Alejandrino, en un viaje que tenía como destino último la ciudad de Caracas en Venezuela. En la Quinta, los turistas podrán recorrer la casa en la que vivió Bolívar durante sus últimos días e incluso es posible contemplar la cama en la que descansó.
Este aire colonial se puede apreciar igualmente en el Centro Histórico de la ciudad, que en los últimos años ha vivido un gran crecimiento, con el desarrollo de espacios culturales y una activa vida nocturna. Cerca de allí está la Basílica Menor, una obra de calicanto y piedra de estilo romano y barroco donde se conservan las cenizas del fundador de la ciudad en el mausoleo de la entrada principal.
Otro atractivo cultural es El Museo de Oro, ubicado en la Casa de la Aduana o Casa de Bolívar, cuna de la arquitectura colombiana. Muchas son las historias que se vivieron allí: fue la Casa de Gobierno, luego fue tomada por piratas que robaron el acta de fundación de la ciudad en el siglo XVI y, entre otras, también sirvió de hospedaje a Bolívar.
Hoy en día el museo alberga elementos de la cultura tayrona, los indígenas oriundos de la región, y muestras de la orfebrería de las razas aborígenes colombianas. Aunque muchas de ellas han desaparecido, otras tantas han sobrevivido, como los koguis, los arhuacos, los wiwas y los kankuamo, quienes habitan en la Sierra Nevada de Santa Marta, donde tuvo lugar uno de los descubrimientos arqueológicos más impresionantes del siglo XX: el hallazgo de la Ciudad Perdida o Parque Arqueológico Teyuna, cuna de los tayronas, que constituyen la cultura indígena prehispánica más avanzada de Colombia.
A la hora de pensar en sol y playas, Santa Marta tiene mucho para ofrecer. Arenas doradas, aguas cristalinas, indígenas, entorno virgen, riqueza biológica, variedad de especies, contraste entre azul y verde, piedras gigantes, clima cálido y gente amable. Todo en un entorno paradisíaco. Un ranking de las playas más bonitas podría incluir a Playa Chengue, caracterizada por estar en una zona de bosque tropical seco y tener una ciénaga de agua salina; Playa Cinto, también en Tayrona; Wachakyta y Cristal. Esta última, como su nombre lo indica, tiene aguas cristalinas y es además un lugar de gran importancia ecológica.
CARTAGENA, CIUDAD MÁGICA
TMHay lugares que se recuerdan por sus olores, sabores y colores. Cartagena de Indias es un buen ejemplo. Gente que parece inalterable con el paso del tiempo, majestuosas catedrales, angostas callecitas que terminan vaya a saber dónde, viejos y arruinados balcones de estilo colonial repletos de plantas de santa rita y flores típicas de la región; rojas, amarillas, violetas. De fondo se ve la Ciudad Amurallada, imponente.
Los cañones permanecen intactos apuntando hacia el mar del Caribe, como si todavía tuviesen que resistir los embates de vándalos y piratas que azotaron la ciudad en tiempos de guerra.
Cartagena es el contraste perfecto entre el Viejo y el Nuevo Mundo. La historia se respira en cada recoveco: en el Muelle de los Pegasos, la calle de la Amargura, la Plaza de los Mártires, el Museo de la Inquisición, la Calle de la Necesidad. La Ciudad Amurallada merece un párrafo aparte. Uno vuelve y vuelve, cada día, como si permanentemente quedara algo por descubrir. Una forma pintoresca de recorrerla es en sulky.
El costo de las entradas a los museos o sitios de interés turístico son accesibles para cualquier bolsillo. El Fuerte de San Felipe y el Palacio de la Inquisición son dos lugares de visita ineludible. Siempre hay días del mes en donde la entrada a monumentos y museos es gratuita.
En el Caribe, cuando el sol manda no hay cómo sobrevivir si no es en la playa o en las piletas de algún hotel. Una buena alternativa es cruzar a las islas del Rosario, un paraíso de playas de arenas blancas y mar cálido y transparente. Es posible contratar un tour con traslados y almuerzo incluido por 700 pesos argentinos.
Para aquellos que disfrutan de la vida de hotel, hay varios y muy buenos. Es posible combinar actividades recreativas con relax y los mejores servicios, algunos incluso tienen playa propia.


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