El acuerdo alcanzado en La Habana prevé la creación de un tribunal especial y una ley de amnistía por delitos políticos, así como penas alternativas para los juzgados por el largo conflicto colombiano. La legislación excluye de posibles amnistías delitos de lesa humanidad como genocidio y graves crímenes de guerra, así como la toma de rehenes y la violencia sexual.
Las partes anunciaron el trascendental acuerdo en una reunión auspiciada por el presidente cubano, Raúl Castro, a la que asistieron el mandatario colombiano y el líder máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Timoleón Jiménez alias "Timochenko", un encuentro inédito hasta la fecha.
En otro gesto histórico, tras el anuncio ambos posaron ante los fotógrafos junto al presidente de Cuba, quien primero dio la mano a su par colombiano y luego al jefe guerrillero, para que después éstos estrecharan las suyas.
Entre los delitos que quedarán fuera de ese indulto también figuran el desplazamiento forzado, desaparición forzada y las ejecuciones extrajudiciales.
"Esos delitos serán objeto de investigación y juzgamiento por parte de la jurisdicción especial para la paz", que las partes han acordado y que facilita el camino hacia una resolución duradera de la lucha armada.
Santos, que agradeció las gestiones del Gobierno de Venezuela en las negociaciones con la guerrilla, anunció además que en medio año más deberá aprobarse un tratado de paz que termine con el largo conflicto en el país sudamericano.
"Éste es un logro mayor", estimó el mandatario. "Esto demuestra la madurez que ha alcanzado este proceso de paz", subrayó.
También anunció un referendo para que la población colombiana "diga sí o no" sobre el tratado al tiempo que informó que el acuerdo firmado ayer establece que "las FARC comenzarán a dejar las armas a más tardar a los 60 días del acuerdo final".
Por su parte el jefe guerrillero "Timochenko" expuso su "gran satisfacción por el cierre exitoso del acuerdo de jurisdicción especial que hará avanzar las negociaciones sobre el resto de las temáticas en la agenda". Subrayó que será aplicada la justicia sobre "todas las partes" involucradas en el conflicto".
Representantes de los países garantes, Cuba y Noruega, Rodolfo Benítez y Dag Nylander, respectivamente, leyeron el comunicado del acuerdo, acompañados de las dos delegaciones de paz al completo, encabezadas por Santos y "Timochenko".
Fueron los jefes negociadores Humberto de la Calle, por el Gobierno, e Iván Márquez (alias "Luciano Marín Arango"), de la insurgencia, quienes firmaron el documento del acuerdo.
Por su parte, Castro felicitó a Santos, "Timochenko", "y sus respectivas delegaciones". "Las conversaciones marchan por buen camino. Estos acuerdos son un significativo paso de avance", resaltó.
El secretario norteamericano de Estado, John Kerry, saludó anoche el "progreso histórico" hacia un acuerdo de paz entre Colombia y las FARC. "Los anuncios hechos en las conversaciones de paz en La Habana representan un progreso histórico hacia un acuerdo final de paz que ponga fin a más de 50 años de conflicto armado", señaló en un comunicado. "La paz está más cerca para el pueblo colombiano y millones de víctimas del conflicto", dijo.
Desde Washington, el vocero vaticano, Federico Lombardi, recordó que el domingo desde la capital cubana, el papa Francisco había destacado la importancia de llegar a un pacto por la paz. "No tenemos derecho a otro fracaso más en este camino de reconciliación", había dicho.
Tras el anuncio desde Cuba, la Fiscalía de Colombia informó a través de su cuenta en Twitter que el acuerdo de una justicia transicional provocó la suspensión de 50 imputaciones en contra de la cúpula guerrillera.
Esta decisión "no significa que se suspendan las investigaciones", precisó la entidad, que sostuvo que seguirá indagando unos 38.000 hechos.
| Agencias ANSA, EFE, AFP, |
DPA y Reuters


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