25 de agosto 2016 - 00:00

Colombia y las FARC anunciaron un histórico acuerdo de paz

El pacto, logrado después de 4 años, sella la desmovilización de la guerrilla, su desarme y su conversión en un movimiento político.

PASOS FINALES. Las delegaciones de las FARC y el Gobierno colombiano repasaron ayer, antes del anuncio, los detalles del acuerdo final, integral y definitivo por la paz.
PASOS FINALES. Las delegaciones de las FARC y el Gobierno colombiano repasaron ayer, antes del anuncio, los detalles del acuerdo final, integral y definitivo por la paz.
La Habana y Bogotá - El Gobierno de Colombia y la guerrilla izquierdista de las FARC anunciaron ayer un acuerdo de paz que pone fin a casi cuatro años de negociaciones en La Habana para acabar con el conflicto armado más antiguo de América Latina.

Encabezados por el canciller cubano, Bruno Rodríguez, cuyo país junto a Noruega son garantes del proceso, los representantes del Gobierno, Humberto de la Calle, y de la guerrilla, Luciano Arango, alias "Iván Márquez", sellaron el histórico pacto que marca el final del enfrentamiento de más de 52 años, que dejó 220.000 muertos y millones de desplazados. "Es el fin de la guerra", dijo categóricamente De la Calle, quien agregó: "La violencia del otro no puede justificar la violencia propia. No hay violencia buena".

Por su parte, Márquez afirmó que "concluimos la más hermosa de todas las batallas: la de sentar las bases para la paz en Colombia". "Este acuerdo es un punto de partida", añadió.

En cadena nacional, Santos celebró: "El día ha llegado. Hoy podemos decir, por fin, que todo está acordado", e hizo hincapié en la necesidad de la reparación a las víctimas para hacer efectiva la paz.

El acuerdo final, un texto de más de 200 páginas, todavía tiene que ser enviado al Congreso, firmado por Santos y el máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Rodrigo Londoño, alias "Timochenko", y sometido a un plebiscito para que los colombianos lo respalden o rechacen en las urnas. Solo si se supera la prueba en las urnas (para lo cual requiere al menos 4,4 millones de votos afirmativos), podrá decirse que el último conflicto armado en América está en vías de extinguirse.

Sin embargo, todavía están activos el Ejército de Liberación Nacional (ELN) -una organización casi igual de antigua que las FARC pero más débil - y grupos del crimen organizado dedicados al narcotráfico y la minería ilegal.

En la última semana los equipos negociadores trabajaron contrarreloj. Los asuntos que estaban todavía en discusión eran el alcance de la amnistía para las FARC (que excluye a los responsables de delitos como secuestro y violencia sexual) y la participación política de los rebeldes.

Santos necesita que se concluya formalmente la negociación para preparar la convocatoria del plebiscito, mientras la guerrilla, con el texto en la mano, realizará una última reunión de comandantes con la tropa en Colombia para dar el paso definitivo hacia su desarme y transformación en partido político.

El fin del conflicto devolverá al Gobierno el control total del territorio, permitiéndole avanzar en la lucha contra el narcotráfico. Asimismo, las partes convinieron fórmulas para la reparación de las víctimas, la participación política de los futuros excombatientes de la guerrilla, y el alto al fuego bilateral y definitivo.

Agencias AFP y Reuters

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