18 de abril 2012 - 00:00

Colorín: final de año de un tono apagado

EL RASTRO: Terminó con acumulados de $ 4 millones a favor, pero la «huella» profunda es que debía renovar «promoción industrial» en planta San Luis (o la misma, por fletes, es casi inviable). (Apretada en endeudamientos).

Balance General al 31/12/11

Objeto social: «Pinturas, barnices, afines».

Se quedó en el cierre de ejercicio casi con lo que ya traía en el equipaje de los nueve meses, y esto no era contenido envidiable. En nueve meses estaba con línea final negativa, con $ 2,4 millones, le quedaba la última carta de 2011 para poder -si no dar vuelta- al menos aminorar tal pérdida. No pudo ser, pasó casi en blanco y con tono apagado el trimestre de remate, donde solamente rescató el $ 0,3 millón de beneficio. Con ello, la cuenta anterior disminuyó apenas a los $ 2,1 millones negativos con los cuales despidió el ejercicio. Sin embargo, ciertos hechos despuntan como positivos y denotando la vocación dirigencial por alcanzar mejores metas en el país. En especial, haber trasladado su tradicional planta Munro a la localidad de Garín, proveyendo a ésta de recursos modernos y mejores condiciones de labor. Por otra parte, pudo revertir la tónica la caída de la producción en 2009, superando en un 2% lo hecho en 2010. Y en ventas subiendo de $ 157 millones a los $ 200 millones de ahora, conservando margen bruto en el 35%, evitando la comezón de los «costos», que es enfermedad común. Así arribó al mejor «operativo» de los últimos cuatro años, con $ 10 millones de utilidad, pero teniendo la contra en zona baja del cuadro (lo «financiero») que le insumió $ 9,6 millones, rematando por erogación extra en los $ 2,6 millones. Tabla rasa sobre el «operativo», dejando al descubierto esa pérdida que alcanzó el 37% del capital y el 13% sobre el patrimonio neto. No luce como ejercicio satisfactorio (pero, regular).

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