10 de agosto 2009 - 00:00

Comentarios Políticos del Fin de Semana

Alberto Fernández
Alberto Fernández
- VAN DER KOOY, EDUARDO. Clarín. La columna destaca una vez más el estilo intransigente de Gobierno del matrimonio Kirchner. La presidente Cristina no cede ni ante sus jefes de bloque en el Congreso, Agustín Rossi (Diputados) y Miguel Pichetto (Senado) intentando escurrir hasta diciembre la última gota de mayoría relativa que el oficialismo conserva en el Parlamento.

Sólo así, explica el analista, se entiende el destrato que la jefa de Estado propina a sus caciques legislativos y también a los gobernadores, ante quienes no cede en ninguna sugerencia y mucho menos ante cualquier pedido de rectificación de la gestión tras la derrota electoral del 28 de junio.

De acuerdo con el analista, el Gobierno es el que termina atentando contra su propia gobernabilidad, encerrándose en mayorías relativas que desaparecerán a partir del 10 de diciembre cuando se produzca la renovación legislativa. Será en ese momento, de acuerdo con la estrategia kirchnerista, cuando el Gobierno acceda sin otra opción al tejido de acuerdos políticos con gobernadores del PJ y con la oposición. Mientras tanto, distrae a todos con una mesa de diálogo simulada y sigue gobernando sin concesiones ni aportes de otros sectores.

En la vereda de enfrente, la oposición sigue dispersa y no logra unificar propuestas ni para frenar la prórroga de facultades delegadas ni para derogar el aumento en las tarifas de gas.

El dato novedoso que aporta la columna es una supuesta reunión entre Julio Cobos y Alberto Fernández, ideólogo principal de la fenecida Concertación Plural que llevó al radical a ser jefe del Senado.

- MORALES SOLÁ, JOAQUÍN. La Nación. Sorprende que el columnista inicie su comentario afirmando como noticia que «el diálogo tambalea». Que la oposición haya tomado distancia de esa idea del Gobierno o que los «amigos se conviertan en adversarios» se lo escucha como análisis un tanto retrasado de un diálogo que ya está muerto. Más cuando el propio Gobierno fue avanzando, sin acordar antes, en casi todos los puntos que estaban en la agenda de esas discusiones.

Relata, tal como anticipó este diario el viernes pasado, que el radicalismo le pedirá esta semana audiencia a Aníbal Fernández para comunicarle que el diálogo con ellos está terminado. Es, además de una respuesta al Gobierno en medio de la guerra en el Congreso, una medida imprescindible para los radicales en su intento por frenar la ruptura con Elisa Carrió.

Obviamente, con la misma fuente que el columnista dominical del diario Clarín, Morales Solá, suscribe a la historia de los teléfonos y mails presuntamente pinchados al ex jefe de Gabinete Alberto Fernández. De los supuestos cruces de mensajes con Cobos, el Gobierno habría tenido la información de un encuentro entre ambos y desató entonces la purga albertista que incluyó borrar al ex ministro de su sillón en Papel Prensa. Puede que la especie sea cierta, pero llama la atención que Alberto Fernández se lo haya revelado a los dos columnistas y hubiera obviado ese dato esencial de la columna que publicó ayer en el diario Crítica.

Más interesante, entre las historias sobre la debilidad política de los Kirchner, resulta el diálogo entre Hugo Moyano y Jorge Viviani frente a empresarios y a la propia Cristina de Kirchner en la Casa Rosada, cuando en tono golpista bromeó sobre el aguante contra la CGT que tendría Cobos como presidente. Cristina de Kirchner reaccionó mal al chiste, pero a pesar del episodio, la acumulación de poder por parte de Moyano no para desde el 28 de junio.

Como pieza final de ese espionaje, Morales Solá afirma que el mismo día en que Cobos y Alberto F. se reunieron, funcionarios como la viceministra de Justicia, Marcela Losardo o Nicolás Trotta, encontraban en el despacho la comunicación de despido.

Tampoco es novedad que el Gobierno actúe sobre los gabinetes de sus ministros sin hacerles la más mínima consulta. Ya se conocía que un día antes del despido de Losardo, Julio Alak, el ministro del área, les había garantizado a los radicales Ernesto Sanz y Oscar Aguad que la funcionaria permanecería en el cargo. A ellos les interesaba esa permanencia por el rol que Losardo tenía en el Consejo de la Magistratura para controlar a los inmanejables Diana Conti y Carlos Kunkel.

Aprovecha también el columnista el análisis del recambio antialbertista para defender a su diario y a Clarín, socios ambos del Estado en Papel Prensa: interpreta que haber nombrado allí a Beatriz Paglieri es un mensaje directo de Guillermo Moreno a esos medios sobre lo que pueden esperar del nuevo directorio.

Y termina relatando una situación del Gobierno en el Congreso que no es nueva: no lo es que Agustín Rossi reciba órdenes de Cristina de Kirchner de no modificar una letra de los proyectos en discusión. Imposible que lo consiga. Tampoco es nuevo que los Kirchner ya hayan olvidado la derrota del 28 de junio y actúen en consecuencia sin ánimo de acordar con la oposición.

Dejá tu comentario