16 de marzo 2012 - 12:33

Comenzó la cumbre del BID: preocupa la inseguridad

Julio Bocca, director del Ballet Nacional de Uruguay, y el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, ayer en las primeras actividades tras la apertura de la asamblea.
Julio Bocca, director del Ballet Nacional de Uruguay, y el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, ayer en las primeras actividades tras la apertura de la asamblea.
Montevideo - El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) introducirá por primera vez entre sus líneas de créditos préstamos que apuntan a atender las cuestiones de inseguridad. Serán 5 millones de dólares destinados al Gobierno uruguayo dentro de un nuevo programa de «seguridad ciudadana», que apunta a lograr «una mayor eficacia de la gestión policial». El anuncio lo hizo ayer Tracy Betts, representante del BID para Uruguay, explicando que se trata de una experiencia de prueba que de resultar eficaz se podría implementar en otros estados de la región, incluyendo la Argentina.

Para el organismo financiero que dirige Luis Alberto Moreno, se trata de un cambio sustancial en el tipo de créditos preparados por el banco, en general destinados a obras de infraestructura, proyectos de reformas administrativas, aplicación de planes de seguridad social y previsional y políticas para el desarrollo. Según funcionarios del BID, las líneas de créditos para la seguridad fueron creadas a pedido de los propios países latinoamericanos. En particular, según la declaración de Betts, el dinero se podrá destinar, por ejemplo, a la «violencia juvenil». Este capítulo además será uno de los principales que discutirán en las ruedas de debates que el BID tiene organizadas entre el sábado y el domingo próximos en la sede del SODRE, donde se desarrolla desde ayer la 53ª Reunión Anual del BID y de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII).

Obviamente otros temas concentrados en cuestiones económicas serán la clave de los debates en el encuentro: las consecuencias de la crisis financiera y económica internacional en la región; la posibilidad de consensuar una posición común para la próxima cumbre presidencial del G-20 en Los Cabos (México), y discutir el aumento de las políticas proteccionistas entre los propios estados latinoamericanos. En los tres temas, tal como se lo prometió Moreno a Cristina de Kirchner, la Argentina será tomada como ejemplo, fundamentalmente por la forma en que su Gobierno enfrentó la crisis de 2009. En uno de los debates, el titular del BID aseguró que se hablará del crédito que en su momento, con fondos de la ANSES, la Argentina otorgó a la automotriz General Motors para asegurar su producción en el país mientras en Estados Unidos se discutía la continuidad de esa compañía.

Moreno habló durante su paso por Buenos Aires de los buenos resultados macroeconómicos de la Argentina, especialmente en el caso del crecimiento, y afirmó que al menos para el BID, las cifras que mide el INDEC y las formas de obtenerlas no son tomadas en cuenta.

Los seminarios más importantes que rodean a la reunión que se desarrolla aquí comenzarán esta mañana: se discutirá sobre infraestructura y participación público privada. La Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), que hoy dirige Carlos «Chacho» Álvarez y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que alguna vez dirigió José Luis Machinea, organizaron en conjunto un foro sobre los modelos de desarrollo regional.

También se destaca, pero mañana, el seminario «Navegando las Tormentas Financieras Internacionales», donde hablará el director general adjunto del Banco Santander (España), José Juan Ruiz. Se prevé que dará su visión de la actual crisis europea en general e ibérica en particular. También se espera con cierta ansiedad, para el domingo, una reunión del Comité de Asamblea de los Gobernadores, donde por primera vez, y en reservado, los ministros de Economía de la región comenzarán a discutir sobre las consecuencias de la crisis en los países latinoamericanos y la forma de enfrentarlas. Por la Argentina estará presente el ministro de Economía Hernán Lorenzino.

Quien también estará presente en Uruguay dentro de la cumbre de organismos financieros regionales, será el ministro de Planificación Julio De Vido. El funcionario hablará en el seminario «Corrigiendo Asimetrías, la Experiencia del Norte Grande Argentino». Esto se dará el próximo lunes. Ese mismo día Lorenzino se encontrará con sus colegas ministros de Brasil y México para intentar consensuar una posición común para la próxima cumbre presidencial del G-20 en Los Cabos, México de mediados de junio. Allí, los tres estados representarán a toda la región.

Lo que se buscará es que el lunes, cuando cierre este encuentro de Montevideo todos los miembros regionales del BID planteen ante los países desarrollados quejas por los ajustes que se están aplicando en Europa y Estados Unidos para enfrentar la crisis, fundamentalmente en lo que tiene que ver con el cierre de mercados para las exportaciones latinoamericanas y la intención de derivar stocks hacia la región.

El BID promete también presentar desde las sesiones del domingo, cuáles son las baterías de financiamiento que pondrá a disposición de los estados latinoamericanos para el caso que la crisis contagie más de lo esperado a las economías locales. El que tendrá que explicar estas políticas será Koldo Etchebarría, español gerente general de la Oficina de Planificación Estratégica y Efectividad del Desarrollo del BID. El europeo tendrá que hablar sobre qué espera Europa sobre la región a partir de las consecuencias de la crisis, y, lo más importante, cuánto dinero hay disponible para enfrentar los efectos de la rescisión europea.

* Enviado Especial a Uruguay

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