28 de julio 2011 - 00:00

Comenzó la gira por Europa con un traspié. Perdió ante Espanyol

Algunos chispazos de Riquelme fueron lo más destacado del partido. Boca sigue sin encontrar un patrón de juego y Espanyol sacó provecho de eso.
Algunos chispazos de Riquelme fueron lo más destacado del partido. Boca sigue sin encontrar un patrón de juego y Espanyol sacó provecho de eso.
En su debut en la gira europea, mostrando chispas de buen juego pero aún sin la solidez necesaria como para quedarse con el trofeo Ciudad de Barcelona sobre el césped del estadio de Cornellà-El Prat, Boca cayó ante Espanyol por 3-1.

El equipo de Falcioni abrió el marcador y destrabó el partido en el segundo tiempo con un gol de Darío Cvitanich, pero los «periquitos» consiguieron cambiar la historia con dos tantos de Osvaldo, uno a través de un penal demasiado riguroso -casi inventado- y el otro en una gran jugada. Verdú, casi en el último minuto, selló el resultado con otro gol de penal también muy dudoso.

El técnico xeneize sacó a la cancha al mejor equipo que tiene en mente, con toda la confianza en Riquelme, que portó la cinta de capitán, para enfrentar a un rival que suele ser un hueso duro de roer en la Liga Española.

Boca arrancó con fuerza en los primeros minutos aunque poco a poco fue perdiendo agresividad y volumen de juego, y sólo llegó al área rival gracias a algunas chipas de creatividad de Román. De hecho, a medida que los de Mauricio Pochettino iban ganando confianza, Boca se dedicó básicamente a defender con Schiavi como emblema, pero que finalmente terminó expulsado.

A pesar de la imagen desdibujada que dejó Boca sobre el terreno de juego, la hinchada xeneize integrada por argentinos radicados en Barcelona prometió fidelidad y seguir acompañando al equipo de Riquelme, con la ilusión de ganar el próximo campeonato.