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Comienza Cristina en NY tour económico (pero sin anuncios)
Rubén Rabanal
Como hace un año, cuando Cristina de Kirchner anunció en Nueva York la propuesta para la deuda aún en default, lo que no pudo concretarse, el Gobierno quiere en este viaje darle un perfil económico a la visita. Por eso, aunque no se harían anuncios, habrá menciones al Club de París. Más cuando el jueves toda la delegación se trasladará a Pittsburg donde Barack Obama organiza otra cumbre del G-20.
Allí la Argentina llegará con una postura similar a la que presentó en la Cumbre del G-20 en Londres, pero protestando por algunos avances que aún no se cumplieron. Héctor Timerman, embajador ante EE.UU. y representante ante el G-20 ya terminó de acordar junto al resto de los «sherpas» que representan a los gobiernos en ese grupo, que habrá un pedido claro al resto de los países para que se avance en la regulación del sistema financiero y el control de los paraísos fiscales.
Esa posición es sostenida por Nicolas Sarkozy y Ángela Merkel, pero el francés y la alemana están más preocupados con que se avance en los controles a bancos para evitar que la falta de información desate en el futuro cercano otra crisis. Van a batallar hasta contra los bonus que perciben los ejecutivos de los mayores bancos, en contra de los intereses de los propios accionistas y depositantes.
Club de París
También en medio de esa cumbre, el jueves, Amado Boudou tiene agendado un encuentro con Christine Lagarde, la ministra de Economía francesa para hablar de la deuda con el Club de París, una conversación que ya tiene planeado continuar en la capital financiera después de la asamblea del FMI.
Otra obsesión que Cristina de Kirchner lleva al G-20 es el papel de las calificadoras de riesgo en la evaluación del crédito, aunque este punto es más una pelea personal por el maltrato que le propinan a la Argentina, según la visión conspirativa del Gobierno. Y, obviamente, habrá insistencia en la necesidad de reformas a los organismos internacionales de crédito, a pesar de que el Gobierno ya se acerca a volver a mantener «relaciones técnicas» con el FMI. Esa tarea la seguirá Amado Boudou en Pittsburg y luego en Turquía, en la Asamblea Anual del organismo.
Un logro que el Gobierno quiere mostrar en Pittsburg es la inclusión de la Organización Internacional del Trabajo en ese grupo. De ahí que Cristina de Kirchner tenga agendados encuentros con sindicalistas de distintos países y la justificación por la que subieron a la comitiva a Gerardo Martínez, quizás para mostrarlo como ejemplo del gremialismo local.
También habrá protestas por la demora en la capitalización en u$s 120.000 millones del BID tal como se había comprometido en la reunión de Londres. Ese prestamista privilegiado de la Argentina fue clave en mantener alguna línea de crédito, inclusive en el momento más crudo del default que declaró el país.
La reunión en Pittsburg será también el momento en que Cristina de Kirchner tendrá reuniones bilaterales con Luiz Inácio Lula da Silva, Felipe Calderón, José Luis Rodríguez Zapatero, aunque no las únicas. Mañana participará en la ONU de una reunión sobre el cambio climático donde se encontrará con Michelle Bachelet. No habrá encuentro con Obama.
Tampoco este año se efectuará el almuerzo en el Council of the Americas. Estaba previsto, y con entradas vendidas el encuentro en el ballroom del Essex House (como sí lo tendrá Bachelet). En su lugar, mañana a las 10.30 la Presidente se encontrará con los 15 empresarios más importantes de EE.UU. con inversiones en la Argentina. Será un encuentro privado, alejado de la idea de una presentación pública, como la que hizo el año pasado la Presidente en el Council, recordada por todos los presentes por haber anunciado allí que el país «no tenía plan B» para enfrentar la crisis financiera «porque no lo necesita». Fue el mismo encuentro donde le recomendó a EE.UU. contar con un plan B.
Sin duda, uno de los momentos preferidos de Cristina de Kirchner en Nueva York será la participación hoy de una reunión en la Columbia University con directivos y profesores argentinos. Hablará ante el «foro de líderes mundiales de Columbia University» frente a unos 400 alumnos. Y mañana le sumará una visita a la cumbre anual de la Clinton Global Iniciativa, en el hotel Sheraton donde se cruzará con Dominique Strauss-Khan, director gerente del FMI.
El miércoles terminará la agenda neoyorquina, antes de partir el jueves por la mañana a Pittsburg, con el discurso ante la asamblea de la ONU. Allí hablarán Ban Ki Moon, secretario general, por la mañana, Barack Obama, Lula da Silva y a las 15, Cristina de Kirchner. Podrá cruzarse en los pasillos con el hondureño Manuel Zelaya y el presidente de Irán, Ahmadineyad.


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