En un nuevo documento de WikiLeaks, conocido ayer, se difundieron las dudas que la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires tuvo acerca de la continuidad del Gobierno de Cristina de Kirchner a mediados del año pasado, tras las elecciones legislativas. Fechado en julio de 2009 y firmado por el encargado de negocios, Thomas Kelly, el informe hace un repaso de lugares comunes dicho por opositores, empresarios y economistas. Pero una cosa es suponer lo que piensan y otra es tenerlo por escrito en estos cables enviados a la Secretaría de Estado. Titulado: «¿Terminará Cristina su mandato?», detalla algunas de las jugosas frases que dijeron Mario Blejer, Jorge Brito y Héctor Méndez, entre otros.
El devastador revés dado por los electores argentinos al Gobierno en las elecciones del 28 de junio restableció el pronóstico más de moda del año pasado: que Cristina Fernández de Kirchner no llegará a completar su mandato como presidenta en 2011.
Un gran número de analistas, incluida esta embajada (this Mission) cree que CFK probablemente termine su mandato. En este informe, evaluamos los argumentos que sostienen que el Gobierno podría caer y explicamos por qué otros (y nosotros) pensamos que ese escenario es poco probable.
Vimos escritos grafitis en paredes de la Ciudad con la pregunta «¿se Kae?». La especulación sobre la posibilidad de que no terminara su mandato fue alentada por la mayoría de los oponentes. Diego Guelar, un asesor político de Mauricio Macri, dijo que «el Gobierno no durará 60 días», sólo minutos después de que su jefe dijera lo contrario.
Un ex asesor de Daniel Scioli nos confió recientemente que tanto él como otros colegas aconsejaron a Scioli que rompiera filas con los Kirchner el año pasado, durante el conflicto con el campo. Scioli dijo que no lo haría porque «si lo hago, ellos se caen, y yo no soy un golpista».
Rosendo Fraga (y también Manuel Mora y Araujo, aunque un poco menos) cree que la volatilidad política del país causará la caída del poder de CFK. Mora y Araujo sostiene que a la sociedad no le gusta el liderazgo político débil.
Elisa Carrió dijo, tras las elecciones de 2009 en la que los Kirchner perdieron, que «si Cristina no reacciona en una semana, va a tener problemas para gobernar». En el mismo sentido, Gerardo Morales sostuvo hace pocos días que «si el diálogo no funciona, el Gobierno va a tener poco margen de error y cualquier cosa puede ocurrir». Luis Barrionuevo señaló: «Veo a Julio Cobos terminar el mandato de Cristina».
Fraga sostiene que luego del derrocamiento de Manuel Zelaya en Honduras, la presidencia de Cristina Kirchner es ahora elegida como la de menor popularidad de América Latina. Además, cree que los peronistas y las fuerzas cercanas a Julio Cobos van a conspirar para sacarla del poder y reemplazarla por Cobos.
Otros analistas justifican su postura en factores psicológicos. Esta escuela de pensamiento tiene dos variantes: que la personalidad fuerte de Néstor Kirchner está muy focalizada en su inflexibilidad para adaptarse o que él (o él y CFK) se está volviendo cada vez más imprevisible e incapaz de gobernar.
Jorge Brito, conocido como «el banquero de Néstor», parece creer en la teoría de que Néstor Kirchner aparece cada vez más obsesionado y menos proclive a escuchar consejos. «Antes me escuchaba», señaló Brito, «pero ahora no le importa».
Miguel Broda se queja de que «no hay ni un solo macroeconomista serio en todo el staff del Ministerio de Economía». Brito nos describió al Gobierno como «formado por personas que no saben ni sumar ni restar». Además, llamó al secretario de Comercio Interior un «psicópata» que «piensa que es un genio», pero «es un tonto como el resto de ellos».
Mario Blejer nos dijo que el problema es el control por parte de Néstor de la política económica. «Néstor no sabe nada de economía y, para empeorar las cosas, él cree que sí sabe, de manera que no escucha los consejos».
El presidente del Deutsche Bank en la Argentina, Marcelo Blanco, destacó que el Gobierno enfrenta varios vencimientos en el corto plazo, comenzando con más de u$s 2.000 millones del Boden 2012.
La recopilación de estos argumentos acerca de la duración del Gobierno de Cristina de Kirchner no buscan causar la impresión de que el Gobierno está condenado al fracaso. En la embajada creemos que va a continuar siendo la presidente hasta diciembre de 2011.
Nuestro contacto también nos dice que difícilmente al Gobierno se le termine el dinero antes de que finalice el mandato de Cristina de Kirchner.
Antiguos aliados de Kirchner del sector privado, Jorge Brito y Héctor Méndez de la UIA, nos dicen que están disconformes con los Kirchner y que no tienen influencia en ellos. Esta pérdida parece ser ganada por el jefe gremial, Hugo Moyano. Méndez sostuvo que «la profundización del modelo no ocurrirá. No lo permitiremos».
En palabras del economista Nicolás Dujovne, los Kirchner van a continuar con una estrategia de «mínimas reformas, pero sin colapsar».
Otro economista, Orlando Ferreres, sugiere que los peronistas son los que derrocarán a CFK. «Nadie es más conservador que un peronista asustado», sostiene.
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