Se muestra la proyección de resultados para la Zona Norte de Buenos Aires y Sur de Santa Fe, sobre la base de los precios proyectados a cosecha 2017 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.
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Las abundantes precipitaciones de la última semana, que se acumulan a las de la semana pasada, complicaron el avance de la siembra de soja. La falta de piso también impide la aplicación terrestre de herbicidas para el control de los nuevos nacimientos de malezas, favorecidas por la abundante humedad. Los lotes de trigo manifiestan el avance de enfermedades y se realizan aplicaciones en fungicidas.
El maíz, en tanto, cuya superficie de primera ya se completó, muestra un excelente desarrollo inicial.
Los productores han aumentado la inversión en tecnología de la mano de híbridos de punta y con la aplicación de mayor cantidad de fertilizantes, que muestran una relación insumo/producto muy conveniente por la baja en los precios de los fertilizantes.
Los precios de los granos en el mercado de Chicago mostraron una leve recuperación en la última semana originada en la firmeza de la demanda internacional sobre los granos en EE.UU., a pesar de la abundante oferta en plena cosecha de maíz y soja.
Las proyecciones del cuadro adjunto muestran quebrantos para el trigo en campo propio y arrendado. El problema del trigo está en el precio, en vista de que los futuros en el MAT enero/17 están 4 a 10 u$s/tn por debajo del FAS teórico a cosecha. Los pases a marzo y julio/17 en el MAT son de 10 y 20 u$s/tn más altos que la posición de enero. Esto indica que hay que hacer valer el trigo en la medida en que el productor pueda retenerlo.
El quebranto en el trigo sólo puede ser revertido con rindes altos en campo propio. En campo arrendado los rindes de la soja de 2ª deberán ser aún más elevados para salir del quebranto.
Para siembras en campo propio, los rindes de indiferencia que se necesitan para cubrir los costos totales son de 41 qq/ha en trigo, 18 qq/ha en soja de 2ª, 71 qq/ha en maíz y 28 qq/ha en soja de 1ª. Se trata de rindes perfectamente alcanzables en los granos gruesos si el clima es medianamente normal.
Para siembras en campo arrendado, en tanto, para un arrendamiento de 15 qq/ha (en campos de productividad media) el costo total en quintales es de 49 qq/ha en trigo, de 22 qq/ha en soja de 2ª, de 87 qq/ha en maíz y de 36 qq/ha en soja de 1ª.
En campo arrendado la ecuación es mucho más ajustada, y el clima deberá acompañar para que los cultivos expresen todo su potencial y puedan superar los rindes de indiferencia. La agricultura es una inversión a cielo abierto, con variables que no dependen del productor, como el clima y los mercados. Aún falta mucho para la cosecha, pero por ahora, el clima acompaña.
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