4 de mayo 2012 - 00:00

Complicaciones varias

Complicaciones varias
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe, sobre la base de los precios proyectados a cosecha 2013. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

Las proyecciones del cuadro para siembras en campo propio muestran quebranto en el resultado neto del trigo para los rindes expuestos. El rinde de indiferencia de 41 qq/ha para cubrir los costos totales resulta difícil de alcanzar.

Con el maíz sucede algo similar. El rinde de indiferencia de 85 qq/ha es un piso productivo bastante elevado. Resalta además la mayor inversión que requiere cada hectárea de maíz en comparación con la soja y el trigo. Tanto para soja de 1ª como de 2ª las proyecciones muestran rindes de indiferencia que son alcanzables en años normales.

Para campos arrendados la situación es muy complicada. Rindes de indiferencia para el trigo de 52 qq/ha y de 104 qq/ha para el maíz dejan a estos cultivos fuera de carrera para los precios de arriendo expuestos. Si algún arrendador pretendiera que el arrendatario siembre maíz para mantener la rotación de cultivos, debería resignar más de la mitad del precio de arriendo, mientras que si quisiera que se siembre trigo, debería resignar todo el valor de arriendo correspondiente al trigo.

Tal como se presentan las proyecciones, la soja se perfila como el único cultivo sembrable en campo arrendado que mantiene alguna perspectiva de rentabilidad no exenta de riesgos.

La campaña se inicia con varias complicaciones. Los precios a cosecha no deslumbran y están un escalón por debajo de los actuales. Todos los costos (directos, de comercialización y de estructura) muestran aumentos importantes en dólares. Además, la financiación de la nueva campaña será más complicada, en vista de los numerosos quebrantos causados por la sequía.

Tampoco se ve un panorama despejado para el trigo y el maíz, que siguen con la exportación intervenida, y con precios disponibles muy por debajo del FAS teórico, de 27 u$s/t para el trigo y de 35 u$s/t para el maíz. Sólo con un mercado de exportación liberado, volverá la competencia genuina entre el consumo y la exportación, y el productor, que no es formador de precios, podrá recibir el FAS teórico sin descuentos.

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