29 de diciembre 2010 - 00:00

Complican salarios a Macri, sin Presupuesto

Mauricio Macri ayer plantó un árbol al inaugurar obras en el porteño Paseo del Bicentenario, en Figueroa Alcorta y Juramento, junto a la embajadora de Estados Unidos, Vilma Martínez.
Mauricio Macri ayer plantó un árbol al inaugurar obras en el porteño Paseo del Bicentenario, en Figueroa Alcorta y Juramento, junto a la embajadora de Estados Unidos, Vilma Martínez.
La oposición al PRO dejó finalmente a Mauricio Macri sin Ley de Presupuesto para el año electoral y obliga al Gobierno porteño a tomar el de este año. Para la administración macrista, marzo sería el plazo para tener una nueva ley: complicarán las paritarias y vencimientos de deuda.

Alivió en cambio al PRO la ayuda del bloque que responde a Elisa Carrió, que permitió aprobar una suba generalizada de contribuciones municipales (ver nota aparte) y la prórroga, con una pequeña baja, del aumento a empresas que comenzó a cobrarse a partir de junio pasado.

Sin bien Macri cuenta con el Presupuesto de este año que le otorga la facultad de disponer del 5% de las partidas para reasignarlas, la clave de hasta cuánto podrá gestionar con esa norma son los sueldos al plantel municipal, maestros y médicos.

Si bien en el proyecto que no fue aprobado no existía previsión para aumentos salariales, el Gobierno porteño, como lo hizo en este año, pensaba pedir una ampliación presupuestaria para responder a los acuerdos de sueldos a los que arribara con los sindicatos. Durante 2010 los recursos salieron del aumento de impuestos.

Propósito

Ahora la idea de los legisladores es retomar una sesión especial para debatir el Presupuesto 2011 el próximo 21 de febrero, tal como se acordó el lunes pasado a la noche ante la imposibilidad del PRO de juntar votos para aprobarlo. Parece sólo una buena intención. Por ahora no hay argumentos que pueda esgrimir la oposición para aprobar dentro de dos meses la misma iniciativa que acaba de rechazar, aún cuando el PRO aceptaba algunos cambios.

La sesión especial para tratar las leyes económicas, en la primera hora de ayer, se redujo a la aprobación del Código Fiscal y una nueva Ley Tarifaria y mostró la estampa de un oficialismo prácticamente en soledad, como muestra de lo que le espera en el año de elecciones. En el recinto, además del PRO, estuvo la Coalición Cívica, el bloque peronista que conduce Diego Kravetz, más dos diputados sueltos. Las bancadas kirchneristas y afines, el ibarrismo y Proyecto Sur (Solanas) directamente no bajaron al recinto. Sin embargo, esas ausencias beneficiaban al PRO si quería romper su palabra de no dar tratamiento al Presupuesto y aprobarlo con mayoría simple de su propio bloque, aunque en ese caso tanto Kravetz como la bancada que conduce Fernando Sánchez se hubieran retirado del recinto dejando sin quórum al PRO. Carrió terminó definiendo que el macrismo contara con recursos, pero a la vez advirtió a su bloque que no era momento de abstenciones, y así la bancada hubiera votado en contra del Presupuesto que terminó sin ver la luz del recinto.

El grupo de cuatro diputados del peronismo, en cambio anticipó que votaba todas las leyes en contra y se quedó en el recinto dando su negativa a la suba de impuestos.

Reclamos gremiales

En febrero, como ocurre tradicionalmente, los gremios comenzarán a reclamar por acuerdos salariales -en especial maestros que suelen amenazar con no iniciar las clases en marzo-, pero el Gobierno porteño con el Presupuesto 2010 contará con unos 4.000 millones de pesos menos en los gastos anuales con respecto al proyecto que no se trató. Por eso el macrismo se verá obligado, en las próximas semanas, a comenzar a replantear la Ley de Presupuesto 2011 si busca lograr un nuevo acuerdo para que la norma se apruebe en el verano y le destrabe los fondos.

Bonos Tango

Otro momento crítico para gestionar su Presupuesto actualizado será el vencimiento de los bonos Tango, que el Gobierno porteño quiere refinanciar. El 11 de abril vencen ya u$s 83 millones.

El titular de la Comisión de Hacienda de la Legislatura, Álvaro González, se quejó por la falta de votos para aprobar el Presupuesto 2011 y sostuvo que «éste es un claro ejemplo de cómo la estrechez de la política intolerante puede afectar la calidad de vida del ciudadano común que lo único que quiere es que se le solucionen los problemas reales de su vida cotidiana».

Dejá tu comentario