En los primeros tres meses del año, el Central vendió u$s 2.478 millones en billetes, lo que engrosó la «formación de activos externos netos» según la denominación que le da la autoridad monetaria a lo que se considera fuga de capitales. Sin embargo, estas divisas quedan en su mayor parte dentro del país. El público que realiza esta verdadera compra «hormiga» termina depositando los billetes en cajas de seguridad o quedan directamente en el colchón, pero la mayor parte no sale del país.
La composición de estas compras se descompone de la siguiente manera:
Esto significa que el 55% de las compras realizadas en el mercado cambiario provino de operaciones minoristas, echando por tierra cualquier especulación sobre el eventual interés de grandes grupos económicos para presionar a una devaluación.
Con el cepo establecido a principios de mayo, el objetivo es que disminuya en forma drástica la compra de billetes por parte del público. Los datos oficiales del primer trimestre explican, por otra parte, por qué incluso aquellos que trabajan en relación de dependencia quedaron sin posibilidad de comprar un solo dólar. Se multiplican día a día los casos de ahorristas que eran autorizados a comprar divisas, pero que de un día para el otro aparecieron «con inconsistencias» cuando efectuaron las últimas consultas.
Esta restricción a la compra de dólares para los pequeños ahorristas se reflejó inmediatamente en el mercado paralelo. Esto explica por qué el «blue» subió tan rápidamente en los últimos días, superando ayer el nivel de $ 5,70. Se produjo un aumento de la demanda, pero prácticamente no hay oferta.
Aunque la fuga de capitales del primer trimestre arrojó u$s 1.600 millones, en realidad la cifra superó los u$s 2.200 millones. La diferencia surge por u$s 660 millones que las aseguradoras ingresaron en la primera parte del año, ante la normativa que obligó a repatriar capitales que tenían en el exterior. Una parte de esos fondos entró en diciembre, pero quedó un remanente que ingresó en enero.
Por lo tanto, el verdadero nivel de fuga se ubica en un promedio de u$s 750 millones mensuales. Claro que con las nuevas trabas dispuestas por la AFIP, el objetivo es que ese nivel de drenaje mensual baje por lo menos a la mitad.
Asimismo, la entidad que dirige Mercedes Marcó del Pont acentúa su tendencia compradora en el mercado, ya que ayer se alzó con otros u$s 110 millones. Sin embargo, las reservas prácticamente no se están moviendo por la debilidad del euro y sobre todo la caída de los depósitos en dólares en cajas de ahorro (que el BCRA contabiliza como parte de las reservas).


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