“Con alta inflación es muy difícil hacer proyecciones”

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El ex titular del Banco Central de Polonia, Marek Belka, advirtió que "cuando un país tiene una alta inflación, es muy complejo realizar proyecciones y establecer un plan efectivo de política económica". Y advirtió por los riesgos que generan el populismo y el proteccionismo comercial, en diálogo con este diario tras participar de las Jornadas Monetarias y Bancarias del BCRA. Con un pasado político importante, tuvo que decidir como primer ministro el retiro de las tropas polacas de Irak. Por eso afirma: "EE.UU. es un país efectivo para ganar guerras, pero no para mantener la paz". Las que siguen son sus principales declaraciones:

Periodista: ¿Cuál es la importancia de tener estabilidad de precios en la economía?

Marek Belka: Cuando un país tiene alta inflación se enfrenta también a un proceso de elevada volatilidad. Si la cifra asciende al 8%, al 12% o por encima, como ocurre en el caso de este país, es muy complejo realizar proyecciones y establecer un plan efectivo de política económica. Argentina debe generar las condiciones para promover cierta estabilidad de la economía que permita impulsar un desarrollo sostenible, ubicando la inflación en un dígito. En Polonia llegamos a tener una inflación de dos dígitos, pero no al 22% como ocurre acá.

Periodista: ¿Cómo pasó Polonia de tener un sistema financiero tan pequeño a uno que representa el 75% del PBI hoy en día?

M.B.:
Hasta fines de los 80', el rol de los bancos estaba cubierto por el Banco Central. Hoy tenemos 55 bancos comerciales, donde los dos más grandes representan el 40% del sistema y los principales diez, el 80%. En los primeros años de transición, permitimos que los bancos se asentaran, pero para ayudar a crecer al sistema, los estatales fueron escindidos del Banco Central para que comenzaran a competir. La corrupción llevó a que en 1992 el sistema estuviera al borde de la quiebra. Pero por suerte el Gobierno generó una ley para estructurar el sistema. Además, los bancos fueron equipados con instrumentos y personal que supieran limpiar las hojas de balance. Se fortaleció el capital y se crearon instituciones fuertes de control.

Periodista: ¿Cómo vivió la retirada de las tropas polacas de Irak cuando fue Primer Ministro?

M.B.:
Fue una situación muy interesante. Es la única posibilidad que tiene un hombre de participar en una guerra sin estar presente en ella. Sin embargo, Polonia debió abandonar la colisión porque el remedio fue peor que la enfermedad. Estados Unidos es un país efectivo para ganar guerras, pero no para mantener la paz. En términos generales, la captura y la muerte de Bin Laden conllevaron a la creación del ISIS, que está acosando a Europa y a los países árabes. Para Polonia, en un primer momento, pertenecer a la coalición fue una buena oportunidad porque le permitió ganar peso político a nivel internacional. Pero, en lo personal, creo que la guerra, que no fue una propiamente dicha, conllevó a que hoy estemos peor que a mediados de los 2000.

Periodista: ¿Cuáles son los principales riesgos a nivel global?

M.B.:
Creo que los principales riesgos actualmente son políticos. Están surgiendo fuertemente populismos que, a diferencia de Argentina, son racistas. En este país, el populismo tuvo una tendencia de izquierda, pero no tomó las magnitudes que está tomando a escala internacional en países como EE.UU. o Filipinas, entre otros. También hay un problema con el avance del proteccionismo, mientras que se deja de lado el libre comercio. Hay que destacar que el avance del comercio generó muchos beneficios para las distintas economías, por lo que no se puede permitir que se retraiga. Hoy en día, la economía ha madurado; hay mejores economistas que hace un siglo y hemos aprendido a lidiar con las crisis. No hay que escribir un libro nuevo sobre la teoría, sino un capítulo. Hay que ser más prácticos. Por ejemplo, se debe permitir la libre movilidad de los flujos de capitales, pero evitando que crezcan de una manera donde se generen burbujas, como ha ocurrido en el pasado.

Periodista: ¿Qué aconsejaría al Gobierno argentino?

M.B.:
Cuando se busca estabilizar una economía, suele debatirse si es preferible aplicar gradualismo o una política de shock. Ciertamente, esta última es más barata porque permite llegar a los niveles de equilibrio de manera más rápida, pero el gradualismo también permite evitar los costos sociales. Lo que ocurre es que a la gente no le gustan los cambios repentinos en sus niveles de vida. Si bien el gradualismo es un poco más caro, porque se financia el ajuste con aumentos en los niveles de deuda, evita principalmente los conflictos sociales. El Gobierno conoce la situación que está transitando y tiene los recursos necesarios para enfrentarse con las complicaciones.



Entrevista de Caetano Mohorade

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