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Con bendición papal, CGT y CTA unifican el reclamo
Expone el obispo Jorge Casaretto mientras lo escuchan, en la CGT, Ricardo Peidró, Abel Frutos, Andrés Rodríguez, Gerónimo Venegas, Antonio Caló, Hugo Moyano, Gerardo Martínez y Hugo Yasky, entre otros.
Para los jefes de la CGT y de la CTA la de ayer fue una nueva oportunidad de mostrarse en sintonía. De hecho, hoy volverán a reunirse referentes de las cinco centrales para avanzar en la coordinación de un acto pautado para el 29 de abril por el Día del Trabajador. Para esa ocasión negocian discursos de los cinco referentes, Hugo Moyano, Antonio Caló, Luis Barrionuevo, Hugo Yasky y Pablo Micheli, y no descartan emitir un documento conjunto.
Hay un punto de disidencia: mientras los tres líderes de CGT insisten en realizar el acto frente al Monumento al Trabajo, sus pares de CTA intentarán cambiar la sede a las puertas del Congreso para darle a la convocatoria un tono más confrontativo. La participación de todas las centrales en el acto, que había adelantado este diario, no está en duda y sólo resta determinar si Yasky y Micheli podrán convencer a Moyano y a Caló de mudarlo ante la presunción de que el sitio previsto por ahora puede quedar chico para el número de posibles asistentes.
Ayer a la mañana, en Azopardo 802, el presidente de la Pastoral Social y obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano, fue recibido por una comitiva multisectorial de dirigentes gremiales integrada por Moyano, Caló, Yasky, Micheli, Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez, Gerónimo Venegas, Sergio Palazzo, Omar Plaíni y sindicalistas de la CGT Azul y Blanca, de Barrionuevo. Durante un desayuno de trabajo abordaron la problemática socioeconómica y también la del narcotráfico. Por la Iglesia Católica asistieron, además, los obispos Jorge Casaretto y Fernando Maletti; los sacerdotes Adalberto Odstricil y Jorge Lagazio, y el laico Emilio Inzaurraga, presidente de la Comisión de Justicia y Paz.
Caló fue de los primeros en tomar la palabra para manifestar la preocupación extendida en los gremios por la suba de tarifas y de los precios de la canasta básica. Dijo que hubo "aumentos desmedidos" y que las medidas que anunció Mauricio Macri durante el fin de semana para beneficiarios de planes sociales y jubilados "son un paliativo" pero "no alcanzan" para compensar las pérdidas. Sus pares de CGT y CTA coincidieron en el diagnóstico y marcaron también su inquietud por los despidos.
El punto de mayor concordancia entre los participantes, sin embargo, fue la necesidad de unión entre los dirigentes para afrontar el agravamiento de las condiciones sociales. Como aval a las gestiones que llevan adelante los líderes de las cinco centrales entre sí para confluir una vez más en únicas CGT y CTA, los sacerdotes hicieron saber una vez más del interés de Francisco por ambos procesos. "Es claro que las reunificaciones de cada central son algo que ha pedido el Papa", le dijo Micheli a este diario.
En ese tren, la Pastoral Social cursó a los dirigentes invitaciones para la Semana Social de la organización católica, entre el 20 y el 22 de mayo en Mar del Plata. Y manifestó su interés en que los gremialistas pudiesen concurrir con posiciones unificadas.


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