7 de febrero 2012 - 00:00

Con carta blanca, régimen sirio desató una cacería

Una imagen subida a la red social YouTube por disidentes de Siria muestra las afueras de un hospital de campaña que habría sido bombardeado por el régimen.
Una imagen subida a la red social YouTube por disidentes de Siria muestra las afueras de un hospital de campaña que habría sido bombardeado por el régimen.
Damasco - Al menos 79 personas murieron ayer en Siria, 42 de ellos en la región rebelde de Homs, donde el Ejército lanzó un nuevo asalto, en un conflicto que crea tensión internacional tras el veto de Rusia y China en la ONU a un proyecto de condena a la represión, dato celebrado por el régimen de Bashar al Asad.

Esta nueva ofensiva, denunciada por los opositores y desmentida por el régimen, se llevó a cabo en la víspera de la llegada a Damasco del jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, cuyo país vetó una resolución de la ONU que condena la represión en Siria.

De los 79 muertos de ayer, 66 eran civiles, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en el Reino Unido. Cuarenta y dos civiles murieron en operaciones de las fuerzas del régimen en Homs (centro), según el OSDH que advirtió que el balance podría aumentar ya que muchos heridos están en condiciones críticas.

En la provincia de Homs murieron otras 12 personas (diez de ellas en Rastan), 15 en la región de Damasco (incluyendo 10 en un asalto a Zabadani), una en la norteña ciudad de Alepo y 9 en Idleb (noroeste).

Además, tres oficiales murieron en el ataque a un retén militar también en Idleb, anunció la agencia oficial Sana.

El Ejército también lanzó un ataque contra la ciudad de Zabadani (noreste de la capital), dijo el Observatorio, y señaló que 10 civiles murieron.

El Consejo Nacional Sirio (CNS), principal coalición de la oposición, exhortó a la comunidad internacional a actuar rápidamente para «impedir una nueva masacre», tras el bombardeo que dejó más de 230 muertos en Homs, según los militantes, el sábado de madrugada.

El régimen negó haber bombardeado Homs y culpó de la violencia a «grupos armados», como lo hace desde el inicio de la revuelta hace cerca de 11 meses. Según los militantes, esta represión dejó al menos 6.000 muertos.

El lunes por la mañana, las tropas que cercan y atacan periódicamente Homs desde hace meses empezaron a bombardear con cohetes y obuses de mortero varios barrios de esta ciudad, apodada «la capital de la revolución», principalmente Baba Amro, Inshaat y Jaldiye.

«Es la primera vez que sufrimos un ataque así» en Baba Amro, declaró Omar Shajer, militante de ese barrio contactado por teléfono en Beirut, quien habló de «un gran número de mártires».

No fue posible verificar estas informaciones con fuentes independientes debido a las fuertes restricciones impuestas a los periodistas extranjeros en Siria.

El CNS llamó a la comunidad internacional a «proteger a los civiles sirios de una guerra de exterminación encubierta por el silencio y la complicidad» de los que vetaron la resolución de la ONU.

Rusia y China opusieron el sábado en la ONU su veto a un proyecto de resolución presentado por Occidente y los árabes de condena a la represión en Siria. El veto provocó indignación en el mundo árabe, en Occidente y en el seno de la oposición siria.

Lavrov denunció el lunes la reacción «indecente e histérica» de Occidente explicando que Rusia vetó la resolución ya que no mencionaba la necesidad para la oposición de distanciarse «de los extremistas armados».

Tras el fracaso de sus esfuerzos diplomáticos en la ONU para que el dictador Bashar al Asad deje el poder, Estados Unidos y la Unión Europea anunciaron su voluntad de reforzar las sanciones contra Damasco, mientras que Londres reflexiona sobre «otros medios para hacer presión».

El Gobierno británico llamó a consultas a su embajador en Damasco, mientras que Washington cerró su embajada y confió a Polonia la tarea de representarlo en Siria.

Por su parte, el presidente estadounidense, Barack Obama, se mostró contrario a una intervención militar. «Es importante resolver (la crisis) sin recurrir a una intervención militar exterior y pienso que es posible», declaró el mandatario a la NBC.

Agencias AFP, Reuters, DPA y ANSA

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