Con dificultades, Lula empuja el ingreso de Venezuela al Mercosur

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Brasilia - El ingreso de Venezuela al Mercosur enfrenta esta semana un voto clave en la Comisión de Exteriores del Senado de Brasil, y ha puesto en campaña a la oposición, muy crítica de Hugo Chávez, y a los legisladores favorables a la adhesión de Caracas.

«La cláusula democrática del Mercosur es definitiva y Brasil tiene un compromiso con ésta. Y el actual Gobierno de Venezuela ha adoptado medidas que van hacia el desmoronamiento de la democracia y contra los principios democráticos», dijo ayer el presidente del Senado brasileño, José Sarney, un valioso aliado del presidente Luiz Inácio Lula da Silva pero crítico de Chávez.

La Comisión de Exteriores del Senado convocó ayer a uno de los principales opositores del bolivariano, el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, quien, al contrario que los opositores brasileños, defendió el ingreso de Venezuela al Mercosur, aunque reclamó que se le exijan «garantías democráticas».

La prueba de fuego será mañana, cuando la Comisión de Exteriores votará si aprueba o no la adhesión venezolana.

El presidente de esa comisión, el opositor socialdemócrata Tasso Jereissati, le asestó un contundente parecer contrario a la adhesión al afirmar que Chávez gobierna «de forma casi dictatorial» y provoca «división y desintegración en Sudamérica».

Defensor de la integración sudamericana, Lula promueve el ingreso venezolano. Sus aliados (mayoría en el Senado pero entre los que hay críticos a Chávez) aseguran que tienen los votos necesarios para aprobarlo tanto en esa comisión como en el plenario.

«Lo que más importa es la integración del Mercosur, incluso porque así es como conduciremos a Venezuela por el camino correcto», señaló el senador centrista Pedro Simon.

Venezuela adhirió al Mercosur en 2006 y su incorporación fue ratificada por la Argentina y Uruguay, pero está pendiente del Congreso de Paraguay, donde los opositores son mayoría, y del Senado de Brasil, donde fue bloqueada luego de que Chávez acusara en 2007 a sus legisladores de estar sometidos a Estados Unidos.

El diario O Estado de Sao Paulo reflejó la polémica en su editorial de ayer, que considera a Chávez una «amenaza al Mercosur».

Pero a Brasil le interesa la relación económica con la tercera economía de Sudamérica, con un comercio que sumó 5.688 millones de dólares en 2008, altamente superavitario para los brasileños, e inversiones binacionales de entre 15.000 y 20.000 millones de dólares.

Si el Senado de Brasil veta el ingreso de Venezuela al Mercosur se acabarán las preferencias que alimentan ese multimillonario comercio, advirtió ayer el presidente de la Federación de Cámaras de Industria y Comercio Brasil-Venezuela, Francisco Marcondes. Eso porque las preferencias se rigen por el acuerdo Mercosur-Comunidad Andina, de la que los venezolanos estarán definitivamente afuera el 1 de enero de 2011.

«En la práctica, la oposición no quiere perjudicar los negocios que empresas de todo Brasil hacen con Venezuela, todo el ruido que hacen es meramente retórico», afirma Marcelo Rech, responsable del sitio especializado en relaciones internacionales y defensa Inforel.

Agencias AFP, ANSA y EFE

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