1 de junio 2018 - 00:00

Con la Argentina exceptuada, rigen aranceles al acero

La Argentina celebró haber quedado afuera de las medidas contra las importaciones de acero y aluminio que comenzará a aplicar desde hoy Estados Unidos, aunque en el mundo recrudeció el temor a una guerra comercial. El secretario de Comercio, Wilbur Ross, anunció la entrada en vigencia de aranceles del 25% para el acero y el 10% para el aluminio, en una medida que afecta a productos de Canadá, México y la Unión Europea.

Desde el Ministerio de la Producción se informó que EE.UU. "hizo efectiva de forma permanente la excepción a los aranceles al acero y al aluminio para la Argentina". "Nuestro país podrá exportar sin aranceles una cantidad equivalente al volumen habitual de exportaciones de estos productos hacia Estados Unidos", indicó la cartera que conduce Francisco Cabrera. Ese fue el resultado de negociaciones en las que se decidió que Argentina va a tener un cupo libre de aranceles equivalente al 100% del promedio exportado de acero en los últimos tres años, y del 135% en el caso del aluminio. Para salir del paso, en el momento, el acuerdo asegura las cantidades de acero, pero en la medida que la economía norteamericana crezca y demande mas metal, si no se renegocia el cupo, las empresas argentina comenzarán a perder participación en ese mercado. El aluminio, en cambio, podrá incrementar volúmenes por un 35%.

Guerra comercial

Pero la decisión norteamericana volvió a poner sobre el escenario el temor a una guerra comercial. Todos los países afectados, como México y Canadá que son socios en el NAFTA, y la Unión Europea, anunciaron que van a responder a la disposición del gobierno de Donald Trump.

Canadá anunció gravámenes a bienes estadounidenses por u$s 12.800 millones en represalia a los aranceles al acero y al aluminio impuestos por Washington. Las medidas tarifarias de Estados Unidos son "totalmente inaceptables", dijo el primer ministro Justin Trudeau.

El presidente de la Comisión de la UE, Jean-Claude Juncker afirmó : "Esto es proteccionismo, puro y simple, inaceptable". El funcionario ya tiene un plan para golpear especialmente a los productos simbólicos del "made in USA", como los jeans Levi's,las motocicletas Harley-Davidson o el bourbon de Kentucky que costarían unos u$s7.500 millones. Por su lado la consultora Moody's advirtió que la medida podría afectar al crecimiento de la economía norteamericana.

Dejá tu comentario