El sexto discurso sobre el Estado de la Unión de Obama recuperó la narrativa que impulsó sus dos campañas presidenciales, la de una economía centrada en la clase media, con un mayor énfasis en el largo plazo que en los logros legislativos que espera alcanzar en los dos años que le quedan en la Casa Blanca, según expertos.
"Fue un discurso muy orientado a 2016", dijo ayer Elaine C. Kamarck, una experta en estudios sobre gobierno en el centro de estudios Brookings. "El presidente tomó una decisión, consciente o inconsciente, de que ésa es la forma en la que puede labrarse un legado: abriendo la puerta al éxito demócrata en 2016", añadió.
No en vano, tanto la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, considerada la favorita en la carrera de primarias demócratas que se abrirá este año, como la senadora Elizabeth Warren, abanderada del ala más liberal del partido, se apresuraron a respaldar en la red social Twitter las ideas expresadas por Obama.
Sus potenciales rivales republicanos, los exgobernadores Jeb Bush y Mitt Romney, eligieron la red Facebook para reaccionar al discurso de Obama: el primero criticó al mandatario por "usar el código fiscal para dividir" a los estadounidenses, y el segundo lo acusó de estar "más interesado en ganar elecciones que en ganar avances".
Según William Galston, también experto de Brookings, la gran cuestión antes del discurso era "qué tipo de equilibrio iba a alcanzar el presidente entre su deseo de marcar el campo de juego para las elecciones de 2016 y el de mejorar las perspectivas legislativas en el Congreso republicano en 2015". Obama "se inclinó significativamente más en la dirección de 2016 y se alejó más de 2015 de lo que esperaba", agregó este exasesor de Bill Clinton (1993-2001), en la conferencia organizada por Brookings.
Según Kamarck, esa estrategia de sentar las bases "para que tu partido gane un tercer mandato" consecutivo en el poder ya la ejercitó con éxito el republicano Ronald Reagan (1981-89), que en su segundo mandato preparó al país para la victoria de su vicepresidente, George H. Bush, en las elecciones de 1988.
Con la que quizá fue la frase más rotunda del discurso -Estados Unidos "dio vuelta la página" de la recesión y las guerras de Irak y Afganistán-, Obama buscó perfilar los avances registrados durante su administración, al tiempo que preguntó al país "qué quiere ser durante los próximos 15 años, y las décadas siguientes".
Para Dan Balz, un columnista del diario The Washington Post, Obama está "convencido de que la agenda que definió puede colocar a los demócratas en una posición más fuerte al inicio de la campaña de 2016". "Si su legado presidencial reside en parte en la capacidad de los demócratas de retener la Casa Blanca en 2016, el discurso del martes fue el argumento inicial" para ese objetivo, indicó ayer.
| Agencia EFE |


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