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Con un Fierro
«Hay dos cosas que no cuento: lo que hablo con los jugadores y lo que hago con mi mujer en mi habitación», dijo Borghi.
Claudio Borghi no se calló nada y sin perder su tono amable dijo cosas muy fuertes, aunque aclaró: «Mi trabajo es dar explicaciones». Algunas frases del técnico de Boca fueron las siguientes:
«Ninguna crítica me hará cambiar mi razonamiento. Entiendo lo que está bien y lo que está mal. Que hablemos del sistema es culpa de ustedes, pero es algo más viejo que el papel higiénico. Con línea de tres juegan muchos. Algunos salieron campeones del mundo y otros se fueron al descenso. Mis convicciones no las pondrá nadie en duda. Si algún jugador no está de acuerdo con el sistema, puede decirlo y veré si juega o no juega. Yo no hablo con mis jugadores del sistema».
«El problema en estos dos partidos no pasó por la línea de tres, sino porque no funcionaron los circuitos ofensivos, y muy pocos se dieron cuenta de eso. No tuvimos ni la cantidad, ni la calidad de situaciones indispensables. No es necesario que Clemente Rodríguez pase 150 veces al ataque, sino que lo haga cuando es necesario y oportuno. De lo contrario, el efecto se diluye».
«De mí pueden decir cualquier cosa, pero nunca que no estoy informado. Sé perfectamente para dónde apunta cada medio periodístico cuando se refiere a un mismo tema, porque aprendí a leer entre líneas. Es muy claro».
«Esto es fútbol, ganar es muy importante, a veces más importante que jugar bien. Me gusta ganar como a mucha gente. No hemos podido hacerlo y no es un drama tan grande. Boca siempre es noticia, hasta cuando yo bostezo».
«Lo que hablo con los jugadores son intimidades del plantel. Hay dos cosas que no cuento: lo que hablo con los jugadores y lo que hago con mi mujer en mi habitación». Sobre la visita de los dirigentes, expresó: «Es una locura que se diga que los dirigentes vinieron a apoyarme. Los dirigentes estaban en su casa, era feriado, y vinieron a ver el entrenamiento. No hablamos de fútbol, ni del sistema. Ellos quieren ganar, porque son hinchas de Boca. Me trajeron para ganar, vamos a ver si lo podemos hacer».
«Ojalá que no tengan la suerte de hacerme enojar porque así soy un tipo muy desagradable. Una vez un tipo dijo que perdía un partido y estaba tres días sin dormir. Y no basta con eso, porque no se revierte la situación teniendo insomnio. Ahora no crean que no me pongo nervioso, que la paso bárbaro todos los días. Quiero mejorar al equipo, a veces no me puedo olvidar de los partidos. Yo llegué a casa y vi el partido de fútbol, y me fui durmiendo con eso. Pero para un hincha quizás no alcanza».
«Me fui a cortar el pelo y el peluquero me preguntó cómo quería que me lo cortara. Le dije el pelo, bien cortado y calladito».


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