27 de abril 2017 - 00:00

Con un inteligente golpe de efecto, Le Pen logró descolocar a Macron

Fue en la ciudad de Amiens, donde, para colmo, nació el centrista. Los trabajadores buscan evitar el traslado de la planta a Polonia. “¡Marine presidenta!”, lo desafiaron a su paso.

Primer round. Si se tratara de un combate de boxeo, Marine le Pen habría sacado ventaja en el inicio. Ayer en Amiens (noreste de Francia) fue vivada por los empleados de una fábrica en peligro de deslocalización.
Primer round. Si se tratara de un combate de boxeo, Marine le Pen habría sacado ventaja en el inicio. Ayer en Amiens (noreste de Francia) fue vivada por los empleados de una fábrica en peligro de deslocalización.
París - El tranquilo paseo con el que el liberal Emmanuel Macron pretendía llegar al palacio presidencial del Elíseo comenzó ayer de la peor manera posible, con una hábil maniobra política de su rival, la ultraderechista Marine Le Pen, que lo dejó fuera de juego con una inesperada visita a una fábrica en peligro de cierre.

Mientras el candidato proeuropeo se reunía con delegados sindicales de la planta Whirlpool, de Amiens (noreste), amenazada con ser deslocalizada a Polonia, Le Pen improvisó una visita sorpresa (en la que mostró la cintura política que siempre se le atribuyó) a los obreros en huelga que se manifestaban enfrente.

La visita de Le Pen a este departamento golpeado por el desempleo, en donde obtuvo el 30,37% de votos en la primera vuelta de las presidenciales el último domingo, no había sido anunciada.

"Estoy aquí junto a los empleados", declaró Le Pen, quien se dio un baño de multitudes y posó para "selfies".

Presentándose como el estandarte "de los obreros" y los "trabajadores", la líder antieuro y antiinmigración dijo ser la candidata "de los franceses que no quieren ser desposeídos de sus empleos". "Continúen la lucha, tienen mi apoyo", añadió.

Macron, un exbanquero de 39 años oriundo de esta ciudad, reaccionó inmediatamente dirigiéndose a la planta, donde fue recibido con abucheos y gritos de "¡Marine presidenta!".

"Por supuesto que hay ira en el país, hay ansiedad", concedió Macron, en medio de una multitud de huelguistas y periodistas, denunciando una "instrumentación política" de su rival.

"Cuando Marine Le Pen viene a decirles 'hay que salir de la globalización', esa no es la solución", dijo Macron a los obreros que lo interrogaron sobre sus propuestas para evitar el cierre de empresas en Francia. "El proyecto de Le Pen destruiría el poder adquisitivo", denunció.

Con "insultos y falsas promesas" no se soluciona ningún problema. Lo que hay que hacer es encontrar un comprador para la fábrica, añadió.

La empresa estadounidense Whirlpool anunció en enero que trasladará la producción de su fábrica de secadores de ropa de Amiens a Polonia a mediados de 2018.

"Lo de Macron fue bla bla...", dijo Sebastien, de 38 años, votante declarado del FN y empleado de Whirlpool desde los 18. "Lo encontré muy confuso", señaló.

Otra empleada, Katia, también con 20 años de antigüedad, fue apenas más positiva y dijo que el liberal "realizó lindas promesas", pero ella no cambió su parecer, por lo que no concurrirá a votar. "Si mantiene sus promesas, bien por nosotros".

La candidata de extrema derecha quiere sacar al país de la eurozona y promete incluso organizar un referendo sobre la permanencia de Francia en la Unión Europea.

Necesidad

Marine Le Pen no tira la toalla pese a que los sondeos la dan unánimemente derrotada en el balotaje del 7 de mayo frente a Macron, por un margen de 60% a 40%.

Para imponerse el próximo 7 de mayo Le Pen tendría al menos que duplicar el número de sufragios que obtuvo en la primera ronda (7,69 millones), si la participación se mantiene al mismo nivel.

Pero no tira la toalla y con ese objetivo la ultraderechista multiplica los mensajes para cosechar votos entre el electorado del conservador François Fillon y del izquierdista Jean-Luc Mélenchon, que llegaron en tercer y cuarto lugar en la primera vuelta del domingo.

"Quiero reunir a todos los patriotas, de derecha y de izquierda, no me importa cómo votaron en la primera vuelta", sostuvo la abogada de 48 años en una entrevista en la cadena TF1.

Macron, que podría convertirse en el presidente más joven de la historia de Francia, obtuvo el apoyo del saliente François Hollande y los principales candidatos, así como del exmandatario Nicolas Sarkozy.

El líder de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon, que llegó en cuarto lugar en los comicios con 19,58% de los sufragios, fue el único de ellos que evitó pronunciarse contra la extrema derecha.

Miembros del Partido Socialista hicieron un llamado el miércoles al candidato de "Francia Insumisa" a "recapacitar".

Agencias AFP, EFE y DPA

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