9 de diciembre 2010 - 00:00

Con una maniobra, Chávez se aseguró una Corte adicta

Hugo Chávez, presidente de Venezuela, anticipó una votación clave en el Parlamento para ocupar lugares en la Corte Suprema. La próxima conformación de la Cámara, con más presencia opositora, se lo habría impedido.
Hugo Chávez, presidente de Venezuela, anticipó una votación clave en el Parlamento para ocupar lugares en la Corte Suprema. La próxima conformación de la Cámara, con más presencia opositora, se lo habría impedido.
Caracas - La mayoría parlamentaria abrumadora afín al presidente Hugo Chávez, que a partir de enero se reducirá a mayoría simple, aprobó la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) entre protestas de diputados de la minoría opositora.

Un total de 41 jueces, nueve titulares y 32 suplentes, fueron designados el martes en la tercera renovación parcial que se efectúa en la máxima instancia judicial venezolana durante los doce años de mandato de Chávez.

La próxima renovación de jueces del Supremo se producirá en 2012, cuando el bolivariano buscará una nueva reelección para el período 2013-2019.

El oficialismo dice que se limitó a nombrar los reemplazos de jueces jubilados, pero la oposición le achaca haber adelantado esa renovación debido a que en las elecciones parlamentarias de septiembre no logró mantener la mayoría absoluta de dos tercios necesaria para ese tipo de nombramientos.

La alianza opositora, aglutinada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), deploró ayer en un comunicado «que se hayan alterado las reglas del Estado de Derecho y del juego democrático para permitir a la actual Asamblea Nacional efectuar las designaciones de magistrados».

La designación de esos 41 jueces «ha debido quedar en manos» de los diputados de la unicameral Asamblea Nacional (AN) que tomarán posesión de sus cargos en enero, reiteró.

En las elecciones de septiembre, el oficialismo obtuvo 98 de los 165 escaños de la AN y 65 la oposición, que en los comicios parlamentarios de 2005 se retiró a última hora de la contienda electoral en un infructuoso intento por restarle legitimidad.

La MUD añadió que los 41 elegidos formaron parte de un listado de más de 300 abogados postulados por un comité «que no fue expresión de la pluralidad de la sociedad venezolana y en el cual no hubo suficiente presencia de instituciones consolidadas vinculadas a la actividad jurídica y académica».

En definitiva, insistió la alianza antichavista, el oficialismo actuó «con el propósito de que la agónica mayoría hegemónica de la AN pudiera cómodamente realizar designaciones no consultadas».

De esta manera, complementó a su vez Cecilia Sosa, ex presidenta del TSJ y destacada jurista antichavista, «será admitida toda orden procedente de Chávez o de Miraflores», el palacio presidencial.

Con lo actuado por los diputados oficialistas, agregó ayer Sosa, el TSJ queda como poder estatal «hecho para coadyuvar al proceso político del presidente Chávez».

Agencia EFE

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