10 de agosto 2011 - 00:00

Conciliación obligatoria

Conciliación obligatoria
El mandato partió desde Wall Street recogiendo un mensaje de la Reserva Federal que contiene todos los condimentos de dramatismo, como para asegurarles a los «buenos muchachos» del NYSE que habían suministros casi sin costos... hasta «mediados de 2013». Una papa, para poder seguir jugando tranquilos sobre el paño verde que hoy en día cubre a las Bolsas. Desde allí, con el rebotar del 4% en el Dow Jones, llovió sopa para todos los que ya estaban famélicos. Algunos europeos se quedaron en la orilla, otros consignaron un repunte, llegando al Bovespa con bastante energía acumulada y otorgarle casi el 5%.

Y dentro de la comunidad de indigentes de agosto, el Merval pudo llenar también su plato. Con mínimo apenas debajo del cierre previo, con «2735» puntos, lo demás fue un freír y cantar en un plano ascendente que lo elevó a máximo en los «2864» puntos. Diferencias muy contundentes, donde «50» especies subieron y solamente «18» insistieron en la caída. El repaso sobre líderes volvió a delatar el apretar de botones clave, con epicentro en G. Galicia y el 8,6%, también buena apoyatura en Tenaris y con alza del 6,8%. Acompañamiento sólido en algunos de los títulos bancarios y un listado principal que no acusó ninguna especie con nuevos deterioros. Fueron $ 98 millones de efectivo, lo que demostró una oferta que era una fecha que venía ordenada como con una «conciliación obligatoria», que se armó en el ámbito de Wall Street, y los demás «agremiados» tuvieron que acatar. La Bolsa suspiró.

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