15 de abril 2009 - 00:00

Conciliador, Obama permitirá a Irán enriquecer uranio

El presidente ultraislamista de Irán, Mahmud Ahmadineyad, proclama en todas las tribunas que su país mantendrá a rajatabla su sospechado programa atómico. Ni sus rivales reformistas lo contradicen.
El presidente ultraislamista de Irán, Mahmud Ahmadineyad, proclama en todas las tribunas que su país mantendrá a rajatabla su sospechado programa atómico. Ni sus rivales reformistas lo contradicen.
Washington - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está dispuesto a realizar una concesión trascendente para distender la disputa atómica con Irán: la República Islámica podrá continuar enriqueciendo uranio si accede al diálogo y acepta controles completos de su programa atómico, informó ayer el diario The New York Times.

Se podría permitir que Irán siguiera enriqueciendo uranio «durante un tiempo limitado durante las conversaciones», dijo el influyente periódico. Una propuesta similar había sido considerada recientemente por diplomáticos estadounidenses y europeos, pero no hubo una decisión al respecto.

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, se mostró por primera vez dispuesto la semana pasada a hablar con Occidente sobre cuestiones atómicas, aunque bajo la condición de que se respete el derecho de su país a desarrollar la energía atómica, según afirmó, con fines pacíficos, algo que no cree Occidente.

La continuidad del plan nuclear es una política de Estado en Irán, que no se desactivará más allá de cual sea el resultado de los comicios presidenciales de junio, ya que incluso el candidato reformista, Mir Husein Musavi, coincide en su mantenimiento.

La posibilidad de que Obama haga concesiones a Irán preocupa a Israel. De acuerdo con el diario Jerusalem Post, el Gobierno de Benjamín Netanyahu pretende que el intento de acercamiento a Teherán se limite a este año, para, desde 2010 y si el mismo no rinde frutos, reconsiderar la opción militar.

Estados Unidos había anunciado anteriormente su disposición a volver a las negociaciones directas de los cinco miembros del Consejo de Seguridad con poder de veto y Alemania con Irán.

El predecesor del presidente Obama, George W. Bush, rechazaba este tipo de negociaciones, por lo que The New York Times habló de un cambio de estrategia estadounidense. El objetivo de la nueva postura sería atraer a Teherán al diálogo, afirmó el rotativo citando a diplomáticos.

Representantes de los gobiernos europeos dejaron claro al mandatario estadounidense en su reciente viaje a Europa que Irán no aprobaría la exigencia actual de cerrar sus instalaciones atómicas. «Estamos de acuerdo en que esa estrategia no funciona, la experiencia nos demuestra que Irán no accederá», citó el diario a funcionarios europeos de alto rango. «Más bien comenzaremos con algunos pasos intermedios para edificar un poco la confianza», añadió.

Pese al cambio de estrategia, el objetivo sigue siendo imponer las resoluciones de la ONU y poner freno al enriquecimiento de uranio por parte de Irán. Estados Unidos sospecha de que Irán pueda pretender fabricar la bomba atómica.

En tanto, sumando un elemento de tensión, la República Islámica planea enviar un satélite más grande al espacio en un cohete con un alcance de hasta 1.500 kilómetros, dijo ayer Ahmadineyad.

El régimen teocrático lanzó el último 3 de febrero el satélite Omid, supuestamente con objetivos pacíficos relacionados a las telecomunicaciones y la investigación. El problema es que la tecnología balística de largo alcance usada para poner satélites en órbita también puede aplicarse al desarrollo de misiles con capacidad nuclear.

Agencias DPA, ANSA y Reuters