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Confían en cerrar hoy acuerdo para controlar Botnia
Tras reunirse en Anchorena, el 2 de junio pasado, Cristina de Kirchner y José Mujica se comprometieron a respetar el fallo de La Haya.
Antes de cruzar el Río de la Plata para reunirse con su par argentino, Héctor Timerman, Almagro sostuvo que el Gobierno oriental busca cerrar el diferendo bilateral «de la mejor manera posible».
«Nosotros queremos cerrar este tema de la mejor manera posible, concretar lo que las dos partes se han comprometido en la reunión de Anchorena y lo que surge del fallo de La Haya, o sea cooperar para el monitoreo conjunto de la planta», remarcó Almagro tras participar de los actos conmemorativos por los 25 años de la restauración democrática en su país.
Además, el canciller sostuvo que desde el primer encuentro bilateral por el control de Botnia quedó «descartada» la posibilidad de incorporación de Brasil y sostuvo que con Timerman no hablaron tampoco de la inclusión de asambleístas al plan de monitoreo que llevará adelante la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU).
«Eso no era algo que aparecía en las propuestas argentinas, nosotros tenemos que ver cómo es el planteo que recibimos ahora, en función de lo que respondimos a su vez», señaló Almagro en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo.
Definición
La reunión en la sede de Cancillería será por la mañana y Almagro estará acompañado por el ex embajador en la Argentina y actual jefe de Gabinete de la Cancillería, Francisco Bustillo, por el embajador itinerante Julio Baráibar y por el nuevo embajador uruguayo en Buenos Aires, Guillermo Pomi.
«No tenemos adelantos, simplemente vamos a la reunión y terminar de redondear las bases para un preacuerdo», señaló Almagro respecto de las propuestas argentina y uruguaya, que son guardadas con máximo hermetismo.
A partir de este acuerdo de monitoreo bilateral, ambos gobiernos apuntan al levantamiento definitivo del corte de la Ruta 136, al pie del puente internacional San Martín, que ya lleva 30 de los 60 días de tregua otorgados.
Las divergencias se mantienen por distintas lecturas del fallo de La Haya: mientras Buenos Aires plantea que ese dictamen insta a las partes a controlar la planta de Botnia-UPM, Montevideo considera que esa instrucción no es taxativa, y que por el contrario establece solamente la supervisión del río.
En ese marco, la Cancillería argentina emitió un comunicado en el que ratifica su intención de sellar un acuerdo para controlar a la cuestionada planta y posteriormente avanzar sobre la posibilidad de supervisar al resto de las fábricas ubicadas sobre el río Uruguay, como contrapuso Montevideo.
La petición formulada por los ambientalistas para deponer la protesta es que, como parte del control, se puedan tomar muestras de contaminantes en el interior de la planta
de UPM y no sólo del río, una inquietud que fue incluida en la propuesta que el ministro Timerman presentó a la contraparte uruguaya hace tres semanas.


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