En medio del revuelo que generaron las declaraciones del próximo superministro económico de Brasil, Paulo Guedes, quien dijo que ni la Argentina ni el Mercosur serán prioridad para Brasil, el canciller Jorge Faurie reconoció ayer que el bloque requiere una "flexibilización" vinculada a "los procesos negociadores".
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En una conferencia de prensa desde Casa Rosada, Faurie afirmó que "el Mercosur es un proceso de integración que tiene más de treinta años y, encarado como una unión aduanera, ha sufrido la experiencia de su propio desarrollo".
"En este momento y antes de la elección en Brasil, desde 2016, quedó claro que tiene por delante una tarea de flexibilización vinculada a cómo se llevan adelante los procesos negociadores con diferentes países del mundo", agregó. En esa línea citó las conversaciones iniciadas con la Unión Europea, Canadá, Singapur, Corea del Sur y el EFTA, bloque integrado por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein.
Antes de la intervención de Faurie, el futuro ministro económico de Brasil había pedido "disculpas" por sus dichos.
"Pido disculpas, fueron palabras en la noche de la elección y uno no sabe qué responder. Yo no quise en ningún momento desmerecer a Argentina o al Mercosur", dijo Guedes al diario La Nación. "La verdad es que no es el foco en este momento porque lo son nuestros problemas internos", añadió.
La posibilidad de que el Gobierno argentino cambie su posición y acepte negociaciones comerciales de cada país miembro del Mercosur, por fuera del bloque, fue anticipada ayer por Ámbito Financiero.
En tanto, el presidente del Partido Social Liberal (PSL), Gustavo Bebianno, aclaró que por ahora no hay ninguna agenda de viajes internacionales definida, pese a las afirmaciones que había hecho el lunes el diputado Onyx Lorenzoni, futuro jefe de gabinete de Bolsonaro, quien había asegurado que el presidente electo viajaría primero a Chile, luego a Estados Unidos y finalmente a Israel.
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