- ámbito
- Edición Impresa
Confirman condena sin prisión para exministra de Economía
Guillermo Marijuan y Felisa Miceli
Por tratarse de una pena "condicional", la exfuncionaria no irá a la cárcel. Los jueces fijaron así una nueva pena en el caso, luego de que se le impusiera una condena inicial de cuatro años de prisión por iniciativa de los fiscales Guillermo Marijuan y Fernando Arrigo.
La exministra presenció la lectura del veredicto junto a sus abogados, luego de quebrar en llanto al dar sus últimas palabras ante los magistrados Adrián Grunberg, Oscar Amirante y Pablo Laufer.
La postal de ayer fue diametralmente opuesta a la del 29 de octubre de 2012, cuando el proceso comenzó. En esa ocasión, Miceli estaba exultante y luego de las palabras de los fiscales los había rebatido ante la prensa.
Los jueces ordenaron también el decomiso de los 100 mil pesos hallados en el despacho de Miceli y dispusieron el depósito de éste a nombre del tribunal "bajo apercibimiento". Previamente, el fiscal Juan García Elorrio había pedido para la exfuncionaria la pena de tres años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo.
Miceli había sido condenada en diciembre de 2012 a la pena de cuatro años de prisión, pues se la encontró culpable de encubrimiento por el origen del dinero -del cual ella intentó justificar sin éxito que había sido un préstamo de un hermano actualmente fallecido- y de la destrucción del acta policial en la cual se dejó constancia durante una inspección de rutina de lo encontrado en su despacho.
Miceli nunca logró demostrar, a lo largo del debate, que el envase de termosellado en el cual se encontraba el dinero era de fabricación casera y no, como alegaban los fiscales, del Banco Central.
Sin embargo, el año pasado, la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal con los votos de Alejandro Slokar y Ángela Ledesma confirmó la condena, pero dispuso fijarle una nueva pena, acorde con los hechos. Sucede que los cuatro años requeridos por la fiscalía no se ajustaban al tipo penal por el cual fue acusada la exfuncionaria.
La exministra habló ante el tribunal y no logró dominar sus emociones: "Sería tremenda injusticia que yo vaya presa; estoy arrepentida de haber llevado el dinero, fue un error. Nunca jamás voy a ocupar un cargo público, ya aprendí la lección. No es por miedo, es porque me da rabia, me da pena que sea tanta injusticia".
Los directivos de la Caja de Crédito Cuenca, de donde Marijuan siempre sospechó que salió en negro el fajo de 100 mil pesos después encontrado en el baño de Miceli, declararon en el juicio y dijeron desconocer los hechos, así como insistieron en que el ladrillo denominado 38.057 nunca ingresó a Cuenca. Sin embargo, el fiscal luego ratificaría que ese ladrillo llegó a la financiera desde el Banco Central el 21 de mayo, dos semanas antes de ser hallado por casualidad, el 5 de junio, en una bolsa. Sobre Cuenca ya pesaba una denuncia anterior del Banco Central por supuestas operaciones irregulares, radicada en el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Tres de Febrero.
Junto con la pena y el decomiso del dinero, los jueces le fijaron ciertas reglas de conducta a Miceli, como establecer domicilio y someterse al control del Patronato de Liberados.

